La 183 Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa concluyó en medio de contrastes: por un lado, la devoción de miles de asistentes que acompañaron el Viacrucis hasta el Cerro de la Estrella; por otro, momentos de tensión derivados de la saturación en algunas zonas del recorrido.
La tradicional escenificación adquirió un carácter especial tras ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, lo que incrementó la afluencia y la atención nacional e internacional.
Enfrentamientos por control de accesos
La jornada registró incidentes cuando policías capitalinos y vecinos se enfrentaron. De acuerdo con reportes, los elementos de seguridad impidieron el paso a zonas que ya se encontraban saturadas, permitiendo únicamente el ingreso a personas con gafete o acreditación.
Esta medida provocó inconformidad entre algunos asistentes, quienes comenzaron a empujar y lanzar objetos, generando momentos de tensión. La situación obligó a reforzar la presencia policial en distintos puntos del recorrido.
#CDMX | Policías y vecinos de Iztapalapa se enfrentaron después de que los agentes les impidieran el paso a una zona saturada por la representación de la Pasión de Cristo; sólo se permitía el paso a personas con gafete y acreditaciones pic.twitter.com/eaA8xcctrn
— Imagen Crystal (@imagen_crystal) April 3, 2026
La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que, hasta el término del evento, se mantuvo un operativo con elementos de la Policía Metropolitana, Montada y Auxiliar, además del apoyo aéreo de los Cóndores, con el objetivo de garantizar la seguridad y prevenir mayores incidentes.
Una tradición multitudinaria
Más allá de los altercados, la representación reunió a miles de personas que siguieron el recorrido por los ocho barrios de Iztapalapa hasta el Cerro de la Estrella. Autoridades locales destacaron que desde el inicio de la procesión participaron más de 50 mil asistentes.
La alcaldesa Aleida Alavez Ruiz subrayó que el operativo se realizó en coordinación con diversas instituciones federales y locales, con presencia en puntos clave para orientar y atender a los asistentes. Asimismo, resaltó la relevancia del reconocimiento internacional, al considerar que confirma el valor simbólico, histórico y comunitario de esta representación.