Para los primeros tres meses del año, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) con el boletín correspondiente a febrero estima que en el estado aproximadamente 156 mil jóvenes de entre 15 y 29 años no estudian ni trabajan de manera formal.
La cifra representa el 19 por ciento de esta parte de la población en el estado, indica la estadística mostrada por el a organización México
¿Cómo Vamos?
Además, el 43 por ciento de los jóvenes con edad para estudiar se encuentra trabajando, el 30 por ciento estudiando de manera exclusiva y el 8 por ciento estudia y trabaja.
Aparte, del grupo de personas que estudian, siete de cada 10 tiene dificultades con la materia de matemáticas, cinco de cada 10 con la asignación de comunicación o español y cinco de cada 10 con ciencias. “Estos desafíos educativos impactan en la empleabilidad de los jóvenes”, destaca el análisis.
A nivel nacional
En México la tasa de jóvenes que no estudian ni trabajan es de 16.6 por ciento, donde las mujeres son mayoría en esta condición, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Datos al 2025 advierten que 9.3 por ciento de los hombres está en esta situación, pero en el caso de las mujeres es de 23.8 por ciento.
Hay que agregar que al menos 14.4 millones de jóvenes enfrentan situaciones de pobreza, precariedad y exclusión laboral, según un análisis de organismos civiles.
Esteban Álvarez, coordinador de la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, aseguró que en México existen 30.5 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años y la mitad de ellos enfrentan estas situaciones adversas.
En conferencia de prensa detalló que 6.9 millones laboran en trabajos precarios, es decir, con bajos salarios y sin seguridad social. Otros 4.8 millones están fuera de la escuela y no cuentan con un empleo, mientras que 2.6 millones son estudiantes en pobreza por ingresos.
Son mujeres mayoría en el grupo excluido
Álvarez afirmó que, dentro del conjunto de jóvenes excluidos, es decir, que no estudian ni trabajan, la mayoría son mujeres. Es decir, 8 de cada 10 jóvenes en exclusión son mujeres, porque tienen que dedicarse a labores domésticas y de cuidado.
“Cerca de la mitad de los jóvenes en México enfrentan precariedad, exclusión y pobreza, estamos hablando de que 14.4 millones son jóvenes oportunidad porque son personas creativas, resilientes, pero que vienen de estos contextos adversos o han acumulado estas desventajas desde la cuna”, manifestó.
Señaló que estas condiciones de vida provocan que no puedan ejercer su derecho a la educación y queden en una situación de rezago educativo.
“Este rezago educativo está relacionado con un trabajo precario. Los datos son alarmantes, ya que de ese 14.4 millones de jóvenes, la mayoría están en trabajo precarios”, subrayó.