
Los expertos en robótica se preguntan si la inteligencia artificial (IA) necesitaría un cuerpo, para poder acercarse a la inteligencia humana, y, de ser así, de qué tipo de robot se trataría, señala la divulgadora Starre Vartan en la publicación New Atlas.
Vartan destaca que se están empezando a ver “las fallas en los sistemas de IA más avanzados (y notablemente incorpóreos)”, a comprobar que la forma en que estos modelos “resuelven los problemas carece de lógica interna” y que en definitiva “no ‘piensan’ realmente como los humanos”.
TE PUEDE INTERESAR: La IA transformará las empresas además de los trabajos
En ese sentido, destaca las declaraciones de Nick Frosst, ex investigador de Google y cofundador de la plataforma de IA Cohere: “lo que estamos construyendo ahora son cosas que toman palabras y predicen la siguiente palabra más probable... Eso es muy diferente de lo que las personas hacemos”.
HIPÓTESIS DE COGNICIÓN ENCARNADA
Ahora los científicos se preguntan si la clave para desarrollar una IA similar a la inteligencia humana, capaz de adaptarse a los cambios de entorno, podría consistir en encarnarla en un cuerpo físico que le permita interactuar con el mundo real, percibir lo que le rodea y responder ante ello y que esté distribuida por todo ese organismo y no viva solamente en el cerebro.
Esta es la idea central de la cognición encarnada, perspectiva según la cual los procesos de actuar, conocer, sentir y pensar no están separados, sino un solo proceso, que no es puramente una actividad mental abstracta, sino que está íntimamente ligado a la experiencia corporal y la interacción con el entorno.
“Los cerebros siempre se han desarrollado en el contexto de un cuerpo que interactúa con el mundo para sobrevivir. No existe un éter algorítmico en el que surjan”, según explica Rolf Pfeifer, experto en ciencias de la computación y director del Laboratorio de Inteligencia Artificial de la Universidad de Zúrich (Suiza),.
MÁS CERCA DEL APRENDIZAJE HUMANO
El tecnólogo Rafael Tamames, especialista en IA y en transformación digital, se muestra “en parte” de acuerdo con la hipótesis de la IA encarnada, asegura en una entrevista con EFE.
“La hipótesis de la cognición encarnada, que plantea que una IA alcanzará una inteligencia similar a la humana solo si `vive´ dentro de un cuerpo que le permita interactuar físicamente con el mundo, en lugar de limitarse a un cerebro digital aislado, es una idea con mucho fundamento”, según Tamames.