
EL CAIRO- El gobierno de Irán detiene a familiares y amenaza con confiscar propiedades de figuras de la oposición en el exilio, según contaron algunos a The Associated Press, en la última ofensiva contra las voces disidentes mientras la guerra continúa.
Los activistas en el extranjero desempeñan un papel clave en el seguimiento a la represión, complicada por el bloqueo al acceso a internet impuesto a principios de año, durante protestas masivas contra la teocracia islámica en todo el país. Observadores afirmaron que las fuerzas de seguridad dispararon y mataron a miles de personas entonces.