
En Coahuila, la crisis de desapariciones mantiene un rezago crítico en los procesos de identificación humana. Más de mil 500 personas continúan sin ser identificadas, a pesar de que sus restos han sido recuperados en distintos operativos realizados por autoridades y colectivos de búsqueda.
El contraste es contundente: apenas 169 individuos han logrado ser identificados mediante procedimientos que combinan exhumaciones, análisis forense y confrontas genéticas, insuficientes frente al volumen acumulado de hallazgos.