El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) rechazó devolver las asambleas que fueron canceladas por asistentes duplicados a organizaciones que buscan ser partidos políticos nacionales.
Ante esto, las agrupaciones se quedarán con los encuentros que ya fueron validados por el INE tras revisar que no existan firmas o afiliaciones duplicadas entre ellas o con partidos políticos.
Así, Somos México quedó en el límite de las asambleas, pues tendrá 205, de las 246 que realizó; y Construyendo Sociedades de Paz bajó de 322 a 280.
Mientras que México Tiene Vida había realizado 250 y quedó en 233; y Que Siga la Democracia pasó de 229 asambleas efectuadas tiene 215.
Cada una de las asambleas tenía que tener una asistencia mínima de 300 simpatizantes, por lo que las organizaciones realizaron decenas de encuentros adicionales para tener "un colchón" ante el cruce que realiza el INE.
Sin embargo, su carrera por conseguir el registro aún es larga, pues el Instituto seguirá revisando duplicidades de firmas, que deben alcanzar las 256 mil; el origen y destino de los recursos que emplearon; y si los apoyos recabados fueron libres, o detrás de ellos está la compra o coacción o están involucrados sindicatos o iglesias.
En la sesión de este miércoles, el consejero Reyes Rodríguez propuso a sus compañeros que las asambleas sean intocadas una vez que el INE las declaró válidas, y las firmas duplicadas sean para la organización o partido que los afilió al final, como marca la norma.
Afirmó que podrían existir "jugadores maliciosos" que busquen dañar las asambleas para obstaculizar el registro.
"¿Qué es malicioso? Un jugador que busca invalidar asambleas que ya tuvieron quórum, afiliando personas ciudadanas que asistieron a esa asamblea y dieron el quórum, eso es lo que la regla incentiva. Cuando maliciosamente se busca restarle quórum a organizaciones que celebraron asambleas, sí hay un efecto perverso.
"Justamente lo que busca esta propuesta es eliminar ese efecto dañino de los jugadores maliciosos que afectarían a una colectividad de ciudadanos que ya llevaron a cabo una asamblea, que en ese momento ya tuvo un control de verificación por la propia autoridad electoral sobre la libre afiliación", justificó.
Sin embargo, la mayoría de los magistrados rechazaron su propuesta al considerar que desde un inicio la regla fue que se anularían las firmas duplicadas en asambleas, sin importar que esto afectara el quórum que tuvieron dichos encuentros.
"La revisión posterior de afiliaciones y su incidencia en el quórum no constituye una sanción ni una restricción indebida, sino un mecanismo indispensable para preservar la autenticidad del respaldo ciudadano", sostuvo Felipe Fuentes.