
TEHERÁN- Los iraníes reflexionaron sobre lo que los ataques les habían hecho pasar y a lo que podrían enfrentarse a continuación.
Horas después de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto al fuego —lo que puso fin a la amenaza inmediata de ataques aéreos con la que los iraníes han convivido durante casi seis semanas—, algunos iraníes lidiaban con una confusa mezcla de emociones: alivio, conmoción y presentimiento.