Hacia el año de 1991, apenas a casi uno de haber iniciado mi práctica plena como abogado litigante penalista, después de haber renunciado a mi trayectoria en el Poder Judicial Federal y en otras áreas de Procuración de Justicia, recibí la oportunidad para estudiar y que me asignaran un asunto penal, por parte de la entonces institución bancaria llamada Bancomer S.A., por conducto del Sr. Don Juan Antonio Hernández, responsable de Crédito y Cobranza de la Oficina Regional con sede aquí en León, Gto., quien a su vez me canalizó con el Lic. Baudelio Navarro, encargado de esa área en la ciudad de Aguascalientes.
Hago esta referencia y decidí abordar el tema de hoy para que sirva de constancia sobre cómo van evolucionando las prácticas jurídicas, para que los jóvenes abogados de hoy conozcan el origen y cómo se han venido transformando los servicios jurídicos para las instituciones bancarias y financieras. Recordemos que anteriormente a la fecha que señalo, las instituciones bancarias contaban con despachos externos, exclusivamente para asuntos civiles y mercantiles. Cuando surgían temas penales, se evidenciaba la falta de especialización jurídica, provocando retrasos o pérdidas de los casos.
De esta manera, cuando se presentaba un asunto cuantioso cuyo manejo fuera propio de un abogado penalista, me llamaron debido a mi especialización en materia penal, tal como lo promovía al aperturar mi pequeño despacho en el Edificio Montes de Oca.
Con esas credenciales inicié labores en esa institución bancaria; aunque ya había atendido previamente un caso exitoso de apelación en materia penal bancaria, el reto ahora resultaba mucho mayor.
Con la tramitación de ese primer asunto por un delito contenido en la Ley de Instituciones de Crédito, se consolidó la confianza en mi trabajo profesional, lo que permitió recibir nuevos casos de alto impacto económico.
Hacia el año de 1992 se creó la Dirección Regional Jurídica con sede en esta plaza, abarcando varios estados, marcando una nueva etapa en la organización jurídica bancaria, bajo la dirección del Lic. Mariano Delgado Fadul.
El Lic. Mariano Delgado Fadul se estableció en la ciudad y, como parte de su labor inicial, buscó conocer a los abogados que colaboraban con el banco, lo que permitió fortalecer vínculos profesionales.
Durante ese encuentro, al exponer mis casos y trayectoria, me asignaron nuevos asuntos en la plaza de Irapuato, lo que incrementó la responsabilidad y el nivel de exigencia profesional.
Cuando atendí los asuntos en Irapuato, la integración resultó ágil; sin embargo, la negativa de una orden de aprehensión evidenció criterios judiciales distintos, lo que generó cuestionamientos sobre la interpretación del caso.
Continuará…
PAULINO LOREA. 12/04/2026