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El Economista 13 Apr, 2026 00:23

Trump puede ajustar el T-MEC sin pasar por el Congreso

El presidente Donald Trump quiere modificar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sin involucrar al Congreso estadounidense, coincidieron analistas en comercio exterior.

“Trump va a tratar de hacerle cambios sustantivos al Tratado, pero va a tratar de justificar que esos cambios no requieren que él lleve el resultado de la negociación al Congreso”, proyectó Kenneth Smith, especialista en comercio internacional y socio de AGON.

Desde su perspectiva, estos cambios se harán a través de cartas paralelas o memorándums de entendimiento que complementen el tratado.

“Ante la falta de la TPA y la poca empatía con el Congreso, la Administración Trump va a buscar vías que le permitan llevar su política comercial sin involucrar al Congreso”, coincidió Juan Antonio Dorantes, socio director de la consultora Dorantes Advisors.

La TPA otorga al ejecutivo estadounidense la facultad de llevar a cabo negociaciones comerciales y presentar los acuerdos firmados al Congreso, para que éste los ratifique o desapruebe, sin modificar su contenido.

En su última renovación, la TPA estuvo vigente desde mediados de 2015 hasta el 1 de julio de 2021, sobre todo con la intención del entonces presidente Barack Obama de aprobar el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), lo cual no ocurrió; pero sí permitió ratificar al T-MEC.

Dado que no está en vigor, tendría que haber una negociación política entre el Ejecutivo y el Legislativo de Estados Unidos para obtener la aprobación de ambas cámaras, conciliar ambas iniciativas y tener una ley TPA con su plazo claramente definido.

“El otro problema, más grave, es que en todo momento, desde que regresó Trump al poder, no ha tenido que lidiar con el Congreso en la definición de su política comercial”, agregó Smith.

En su opinión, lo que ha ocurrido con el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Corea del Sur (KORUS FTA) es una muestra de lo que puede pretender Trump. Entró en vigor en marzo de 2012 y se ha convertido en el segundo tratado de libre comercio más grande de Estados Unidos por flujos comerciales, después del T-MEC.

En noviembre de 2025, los gobiernos estadounidense y surcoreano publicaron los detalles del Acuerdo Estratégico de Comercio e Inversión entre Estados Unidos y Corea, que redujo algunos aranceles estadounidenses e incluyó un compromiso de inversión de 350,000 millones de dólares por parte de Corea del Sur.

De acuerdo con un análisis del Congreso estadounidense, no está claro si el acuerdo de comercio e inversión se considerará una modificación formal del TLC KORUS, aprobado por el Congreso, o un acuerdo completamente independiente. El Congreso podría supervisar la implementación del acuerdo de 2025 y también la aprobación de legislación que lo apruebe o rechace.

Adrián González, presidente de Global Alliance, destacó que la administración Trump buscará cambiar reglas de origen y restringir productos chinos.

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