¡Se los dije, con AMLO la dictadura tardaría!
Desde el mes de abril de 2018, aquí advertí que la llegada de López Obrador al poder sería, para México y los mexicanos, el principio de una “dictadura bananera”, al mejor estilo de Cuba y Venezuela.
Dije, sin embargo, que la dictadura de AMLO y los gobiernos de Morena, serían “una dictadura tardía”, ya que era evidente que Cuba y Venezuela, entre otras tiranías del continente, vivían sus últimos años.
Por eso, insistí que, con Obrador, la democracia mexicana sería aplastada y México llegaría tarde a modelos dictatoriales como los de Cuba y Venezuela, que vivían su fin.
A ocho años de aquel Itinerario Político titulado: “AMLO: Dictadura tardía” –publicado el 20 de abril de 2018--, cayó Nicolás Maduro, el dictador venezolano que se atrevió a retar de manera pública al gobierno de Trump.
Un gobierno que, sin miramientos, fue por el dictador hasta el búnker en el que se escondía y ahora lo tienen preso, listo para “cantar como un canario”, todas las atrocidades que cometió, el saqueo a las arcas venezolanas y, sobre todo, sus alianzas inconfesables, como la complicidad con López Obrador.
Pero hay más. Apenas el pasado viernes 13 de marzo del 2026, llegó el turno de Cuba, cuyo dictador heredero, Miguel Díaz-Canel, prefirió negociar el fin de la dictadura cubana, antes que pasar el resto de su vida en prisión.
Sí, a través de la televisión estatal, el propio líder cubano reconoció que su tiranía pactó con el gobierno de Donald Trump el fin de la dictadura y el cambio hacia la democracia.
Todo lo anterior mientras que en México la “presidenta” sigue puntual “El Manual del Dictador”, en medio de una creciente amenaza del gobierno de EE. UU., que parece dispuesto a poner fin a la tardía dictadura mexicana.
Y es que los principales socios comerciales mexicanos –Estados Unidos y Canadá--, además del mundo entero, no parecen dispuestos a permanecer expectantes frente a los “narco-gobiernos” de Morena en México.
Por eso, es previsible que se produzca un rompimiento en el gobierno de Sheinbaum, quien estaría obligada a retomar la ruta democrática de México y de sus instituciones. Por lo pronto, el mejor ejemplo del “golpe de timón”, fue el veto a la reforma electoral impuesta desde Palenque.
Y mientras el tiempo nos marca el nuevo rumbo de México, aquí un fragmento del Itinerario Político de aquel 20 de abril de 2018, titulado: “AMLO: Dictadura tardía”.
Así lo dije: “Cuando Fidel Castro llegó al poder en Cuba, hace más de seis décadas, a nombre del pueblo prometió libertad, democracia y elecciones libres. Todo a nombre de un pueblo sometido a una tiranía de la que han escapado millones.
“Y es que Castro instauró una dictadura que no sólo aniquiló a los hijos de la revolución, sino a oposito; que empobreció al pueblo y perpetuó el poder. Incluso, arrepentidos y en el exilio y periodistas que exaltaron la revolución cubana y endiosaron a Castro, escaparon mediante el suicidio.
“Sin embargo, la dictadura vive una etapa terminal y pronto caerá por la creciente presión de los gobiernos democráticos del mundo.
“A su vez, en Venezuela, el dictador Hugo Chávez llegó al poder en 1999 y la muerte lo echó en 2013. Antes de morir, heredó la dictadura a Nicolás Maduro, quien llevó a la Venezuela de la abundancia petrolera a la peor tragedia humanitaria del continente. Por eso millones han huido del terror, la miseria y el hambre, incluidos no pocos chavistas.
“Hoy, en manos de Nicolás Maduro, Venezuela es una dictadura terminal, igual que la dictadura cubana.
“Lo curioso es que cuando esos modelos dictatoriales han probado ser un fracaso, cuando esas y otras dictaduras de partido único, de un solo hombre, de un líder mesiánico, de economía estatizadora y populistas sólo han servido para el empobrecimiento del pueblo al que dicen salvar, en México son muchos los idiotas que apuestan por ese camino fallido.
“Y es que, como todos saben, Morena es el partido de un solo hombre; un movimiento social al servicio de una deidad, en donde todo lo decide el mesías, dueño, fundador e iluminado; en donde no existe democracia, se cometen toda clase de felonías en nombre de “un pueblo” al que, en rigor, sólo usan para justificar el saqueo del dinero público.
“¿Quién, si no López Obrador, es el único que dice y hace en Morena? ¿Quién pone y quita candidatos? ¿Quién juega con la vida y las carreras políticas de mujeres y hombres de Morena? ¿Quién perdona a los pecadores del PRIAN, santigua a los criminales y sataniza a los que no perdona ni satán?
“Sí, Morena es un remedo de partido político; una empresa familiar en la que sólo manda su dueño; una dictadura unifamiliar en la que igual que en Cuba y en Venezuela, se heredan los puestos, los cargos y las candidaturas.
“Y si Morena es la dictadura de un solo hombre, ¿por qué los ingenuos, los incautos, bobos o idiotas; los ciegos y sordos siguen al mesías y hasta imaginan que un eventual gobierno de Morena sería diferente?
“¿De verdad creen que un tirano que creó su propio partido, que es dueño del partido, de las vidas y las carreras de los que militan en su partido, estaría dispuesto a someterse a las reglas de una democracia representativa como la que supone el presidencialismo mexicano?
“¿Por un momento se imaginan al dictador de Morena sometido a la crítica, a la división de poderes, al escrutinio de sus ingresos?
“Pues no lo tienen que imaginar. Sólo basta recordar que cuando fue jefe de gobierno del DF, AMLO ignoró a la Asamblea Legislativa, a cuyos mandatos dio la vuelta con los llamados “bandos”.
“Así o más claro que estamos ante una dictadura que llega tarde medio siglo. Al tiempo”. (FIN DE LA CITA)
Y sí, sólo falta esperar un “golpe de timón” en el gobierno de Sheinbaum, capaz de volver a México y a sus instituciones por la senda de la democracia. ¿Veremos ese “golpe de timón”?
Al tiempo.
La entrada Itinerario político aparece primero en Quadratín Michoacán.