El índice de delitos como homicidio doloso y feminicidio en el estado registró una disminución de alrededor del 20 por ciento durante el último año, de acuerdo con los resultados del Indicador de violencia letal a nivel nacional 2015-2026 (enero-febrero) de la organización México Evalúa.
La gráfica muestra una reducción del 20 por ciento en homicidio doloso al comparar el primer bimestre de este año con el del 2025; 21 por ciento para otros delitos contra la vida (homicidio con alevosía, precio o ensañamiento; inducción o cooperación al suicidio, eutanasia, aborto, parricidio/infanticidio) y del 21 por ciento en feminicidio.
Sin embargo, el índice registra aumentos en los casos de personas desaparecidas y no localizadas, con 36 por ciento, y 33 por ciento en homicidio culposo.
A nivel nacional, en el primer bimestre de 2026 se observa una reducción en todos los indicadores de violencia letal en comparación con el mismo período de 2025, tanto de forma individual como en su conjunto, resalta el organismo civil.
El primer bimestre de 2026 muestra una reducción generalizada en todos los indicadores de violencia letal respecto al mismo período de 2025, destacando la caída de 34 por ciento en los homicidios dolosos.
Esta tendencia también se observa a mediano plazo en la mayoría de los indicadores; sin embargo, frente a 2018, persisten incrementos en personas desaparecidas y no localizadas (14%) y en otros delitos contra la vida (80%).
A una escala más amplia, en la última década se mantiene un deterioro en casi todos los indicadores de violencia letal, con excepción de los homicidios culposos, con aumentos relevantes como 202 por ciento en otros delitos contra la vida, 122 por ciento en personas desaparecidas y no localizadas, 54 por ciento en feminicidio y 31 por ciento en la violencia letal agregada (considerando la sumatoria de todos los indicadores).
En este contexto, indica el análisis mostrado, existen al menos tres hipótesis plausibles sobre la reducción de la violencia en las entidades federativas que deben someterse a prueba para fortalecer lo que funciona y corregir con urgencia lo que no: la eficacia gubernamental. Es decir, que la disminución responde a políticas públicas implementadas por la Federación o los gobiernos locales; la existencia de regímenes criminales. En ellos, la reducción se explicaría por el control territorial ejercido por el crimen organizado y posibles inconsistencias en los datos. Éstas pueden surgir a partir de fallas o subregistro en los sistemas de información de Policías y Fiscalías.