En este 2026, el Estado de México (EMX) echó adelante la nueva Ley de Salud que regirá en la entidad, un marco jurídico que estaba en un limbo reglamentario, ya que desde 2001 las disposiciones que ahora tendrán lugar en esta Ley se encontraban insertas en el Código Administrativo; su aprobación en el Congreso Mexiquense termina con 25 años de omisión y claroscuros sobre la regulación correspondiente a establecimientos, atención y derechos.
La entidad más poblada del país también lidera el número de establecimientos de atención a la salud, con aproximadamente dos mil 400, de los cuales por lo menos mil 900 corresponden al sector público, mismos que brindan servicio a 16.99 millones de mujeres, hombres, infantes, ancianos, adultos y adolescentes que necesitan cuidados desde atención primaria, hasta intervenciones de tercer nivel.
El Estado de México (EMX) presenta prevalencias superiores al promedio nacional en el síndrome metabólico, con un 27.2 por ciento de prevalencia en diabetes y 45.6 por ciento en hipertensión arterial, por lo que contar con una ley que permita orientar los esfuerzos para su atención era una necesidad sentida y una política de salud que no podía seguir siendo postergada.
Esta Ley aborda, desde una perspectiva profunda, una de las lagunas más importantes en la regulación sanitaria: la supervisión de los servicios y establecimientos, tanto públicos como privados, pero también farmacias, consultorios, centros de rehabilitación de adicciones, así como ambulancias de traslado de pacientes.
En cuanto al fortalecimiento de los derechos de los mexiquenses, la ley se enfoca en atender a grupos históricamente discriminados o en situación de vulnerabilidad, incluyendo a personas adultas mayores, niñas, niños y adolescentes, mujeres y personas gestantes, comunidad LGBTQ+, pueblos indígenas y afromexicanos, y personas con discapacidad. En particular, reconoce las tradiciones de comunidades indígenas en los procesos de atención médica.
Por otra parte, el embarazo adolescente en el Estado de México (EMX) registra una disminución aproximada del 40 por ciento entre 2015 y 2023. Sin embargo, en 2023 se registraron más de 30 mil nacimientos de madres entre 10 y 19 años.
Por primera vez en la historia del Estado, la ley garantiza el derecho de las mujeres a la interrupción legal del embarazo en instituciones públicas y de forma gratuita. Asimismo, se especifica como un procedimiento realizado por personal capacitado en condiciones higiénicas, y la Secretaría de Salud deberá proporcionar acompañamiento y consejería imparcial. La ley incluye una cláusula de objeción de conciencia para el personal médico.
Con la creación y fortalecimiento del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica se podrán emitir alertas tempranas y generar bases de datos para el control de riesgos y, con el Comité Estatal de Seguridad en Salud, se coordinará la respuesta eficaz ante desastres, brotes epidemiológicos, riesgos químicos y biológicos.
Uno de los aspectos más importantes a destacar tiene que ver con la salud digital, es decir, facilitar los trámites, la prevención del robo de medicamentos, el diagnóstico oportuno y tratamiento integral de enfermedades como cáncer infantil, diabetes y menopausia.
Como tiene que suceder, toda norma es perfectible y dependerá del apoyo de la ciudadanía que, participando en su implementación ayudará a mejorar la ley, dando un paso firme para recuperar un sistema de salud que, después de años de abandono, se busca ponerlo al servicio del pueblo.
La entrada Estetoscopio Político: la salud mexiquense aparece primero en Noticias Estado de México.