LONDRES (AP) — La arzobispa de Canterbury expresó el jueves su solidaridad con el papa León XIV al pedir la paz en Oriente Medio.
La arzobispa Sarah Mullally, quien asumió su cargo como jefa de la Iglesia de Inglaterra en enero, manifestó que se sumaba al papa en su “valiente llamado a la paz”. Los comentarios de León han provocado la ira del presidente estadounidense Donald Trump, quien el fin de semana pasado criticó al papa por ser “terrible para la política exterior”.
“Mientras personas inocentes son asesinadas y desplazadas, familias quedan destrozadas y futuros son destruidos, el costo humano de la guerra es incalculable”, declaró Mullally en un comunicado. “Es la vocación de todo cristiano —y de todas las personas de fe y buena voluntad— trabajar y orar por la paz”.
Aunque no mencionó a Trump por su nombre, Mullally sostuvo que los cristianos deben “instar a todos aquellos a quienes se les ha confiado la autoridad política a buscar todos los medios pacíficos y justos posibles para resolver los conflictos”.
Además de encabezar la Iglesia de Inglaterra, la arzobispa de Canterbury es el líder espiritual de la Comunión Anglicana mundial. La comunión es una asociación de iglesias cristianas, incluida la Iglesia Episcopal en Estados Unidos, que en conjunto cuenta con más de 100 millones de miembros.