Un día, Eymard Argüello no tuvo acceso a agua potable en su casa y tomó una decisión que redefinió su carrera: aprender qué es el agua, cómo se contamina y qué métodos de purificación existían. Ante la poca disponibilidad del recurso y los altos costos de sistemas de tratamiento, nació un proyecto de negocio: Agua Inmaculada . A más de 24 años de su fundación, la empresa tiene al menos 160 patentes , entre registros de marca, modelos de utilidad y tecnología que lograron llevar agua purificada en garrafones rosas a diferentes partes de México y el continente americano.
Hacer accesible el agua purificada Agua Inmaculada sale de MéxicoEymard Argüello estudió dos licenciaturas de Administración de Empresas en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), y más grados académicos, que le ayudaron a impulsar su modelo de negocio. Cuando Argüello era estudiante, investigó los sistemas de purificación, se dio cuenta que eran muy costosos , entonces, se encargó de diseñar uno más barato que garantizara el tratamiento del agua, y que fuera accesible para comercializar. Inspirado en ofrecer agua purificada de calidad a bajo costo, fundó la primera oficina de Agua Inmaculada en 2002 , en la recámara de su casa, en Puebla. Sacó su cama y ropa para acomodar un escritorio para su emprendimiento. La intención principal era proporcionar agua purificada a las comunidades más alejadas y marginadas a un bajo costo, mediante un sistema de franquicias. Así, familias mexicanas podrían producir y comercializar agua, a la vez que la población accedía a un producto de calidad a bajo costo. El proceso de purificación inició con siete pasos para quitar el color, el olor, sabor, microbios y metales dañinos que pueda tener el agua, hasta hacerla apta para el consumo humano. Actualmente, el sistema puede tener hasta nueve fases, que cumplen con las normas oficiales mexicanas y tiene la certificación internacional ISO 9001-2015. Al producir y comercializar plantas purificadoras, no solo ayudó a llevar agua de calidad a más partes, sino que también generó derrama económica para diferentes comunidades. Argüello fue nombrado Emprendedor del Año 2015 por Expansión en la categoría Más de 3 Años de Ventas. En poco tiempo, el negocio salió de Puebla para abrir en Orizaba, Veracruz, y luego a más partes de México y de América Latina. El primer salto internacional fue Guatelama, en 2008 . De ahí, siguieron otros países como Chile, Brasil, Bolivia, Colombia, El Salvador y Honduras. En enero de 2015, la empresa consiguió una patente para un proceso que hoy es muy común: llevar a rellenar un garrón, que será previamente enjuagado y desinfectado en una máquina automática.
El negocio hoy
Antes, eso era un problema, ya que aunque el agua estuviera en óptimas condiciones para el consumo, si los contenedores estaban sucios, de nada serviría. A 2023, la empresa acumuló 160 patentes, de las cuales varias están enfocadas a la tecnología de limpieza y desinfección de envases. La tecnología de Agua Inmaculada llamó la atención de otras latitudes, como Bangladesh, donde Argüello fue invitado por una empresa multinacional de alimentos y bebidas (cuyo nombre no reveló por confidencialidad) para conocer nuevos problemas relacionados con la contaminación del agua. El empresario pudo reunirse con Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz, emprendedor y banquero, para analizar áreas de oportunidad de Agua Inmaculada en el país, aunque no se concretó esta incursión. En 2023, entre el 12 y 13% de los ingresos de la empresa, provenían de operaciones en el extranjero. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF) , Agua Inmaculada tiene 2,500 sucursales franquiciadas y ofrece servicios de laboratorio especializado para el análisis de agua, que supervisa la calidad de los productos. La AMF señala que el modelo de negocio ofrece a los socios comerciales utilidades de hasta el 400% sobre el producto, con un retorno de inversión entre los 12 y 18 meses, lo que la hace muy rentable. La inversión para establecer una franquicia de este tipo ronda los 180,000 pesos, dependiendo de las condiciones de producción. Con información de Mara Echeverría.
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