
La reciente aceptación por parte de Pemex de que el derrame de crudo en el Golfo de México se debió a una fuga en un oleoducto cercano a Cantarell, nos exhibe un proceso caracterizado por la negación.
Antes que investigar, se niega la información.
Debemos reconocer que no es una actitud exclusiva de este gobierno, pues siempre ha existido. Sin embargo, cada gobierno le da su sello personal.