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El Diario 18 Apr, 2026 17:05

Sheinbaum en Barcelona

El sistema educativo en México es tan parcial que siempre nos enseñan verdades absolutas en la escuela. Por un lado, se dice que todos los indígenas eran los buenos de la historia y los españoles eran los malos; que Benito Juárez era casi un santo y que Porfirio Díaz era casi el Anticristo. Ejemplos como esos son recurrentes en la enseñanza de nuestra historia. Esto ha hecho que las opiniones de los mexicanos se encuentren muy polarizadas en cuanto a temas de esta naturaleza.

En el pasado, tuvimos un presidente que siempre presumía su origen español. José López Portillo no desaprovechaba ninguna oportunidad para evocar su origen navarro y señalar que su familia provenía de Caparroso. Suena extraño, pero era tanto el poder de un presidente en esas épocas que, incluso, a pesar de no ser un tema popular anunciarse como descendiente de españoles, el presidente a menudo lo hacía.

López Obrador supo utilizar bien este sentimiento arraigado en la mayoría de los mexicanos. A pesar de ser él mismo nieto de españoles, durante todo su sexenio se la pasó pidiendo a las autoridades españolas que pidieran disculpas por los excesos de la Conquista. López Obrador, insisto, apelaba a un sentimiento generalizado, acudiendo al populismo para consolidar mayor fortaleza.

Mucho se dice que una de las principales influencias para adoptar esa postura antihispanista era, precisamente, su esposa, Beatriz Gutiérrez Mueller. Gutiérrez Mueller incluso publicaba en redes sociales posturas antiespañolas. La ironía de la vida es que, meses después de que López Obrador dejó el poder, la misma Beatriz tramitó la nacionalidad española y tuvo que jurarle lealtad al rey de España. Así de incongruente y contradictoria es la 4T.

Los caprichos y rabietas de López Obrador tensaron innecesariamente la relación de México con España, una de las más importantes para el país. Claudia Sheinbaum continuó esa postura absurda durante los primeros meses de su gobierno, insistiendo en que España debería pedir disculpas por la Conquista. Curioso que lo diga en un país que habla español y que mayoritariamente profesa la religión católica, legado innegable de los españoles en nuestro país.

Sheinbaum estuvo el día de ayer en Barcelona, en una cumbre convocada por Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, en la Cumbre para la Defensa de la Democracia. Además, sostuvo un encuentro con Sánchez, mismo que, a la hora de escribir esta participación, no ha sido difundido en su totalidad.

El objetivo de esta cumbre no es otro que evitar el giro a la derecha que ha adoptado Latinoamérica en las últimas elecciones, con Kast en Chile, además de Noboa en Ecuador, Milei en Argentina y Bukele en El Salvador. Pienso que Sheinbaum y sus colegas deben entender que la política es un péndulo y que hay momentos políticos para todos.

Esta es la primera visita de un jefe de Estado mexicano a España en más de ocho años. Se sabe que López Obrador no hacía giras porque no entiende el mundo y no quería ser evidenciado ante líderes globales.

A esta cumbre por la democracia acudieron Lula da Silva, presidente de Brasil, y Gustavo Petro, presidente de Colombia, entre otros.

Primero, hablaré de las formas. Sheinbaum sigue emulando las prácticas ridículas de su antecesor, pues llegó en un vuelo comercial a Barcelona. Eso ya no merece mayor atención, pues a la 4T le importa más la forma que el fondo, pero evidencia que lo que les importa es la narrativa más que la sustancia. Sheinbaum viaja todo el tiempo en aviones militares dentro de México (pues ya le teme a una rechifla), pero a España llega en avión comercial.

Segundo, Sheinbaum va a la Cumbre de la Defensa de la Democracia, convocada por Sánchez, y lo primero que hace es poner a Cuba en la discusión. Es decir, va a una cumbre de promoción democrática a hablar de uno de los países menos democráticos del mundo, proponiendo un frente para evitar una intervención militar en Cuba. ¿Qué necesidad había de eso?

A la fecha, sigo sin entender qué gana Sheinbaum defendiendo a Cuba, enviando petróleo y ayuda simplemente para sostener un régimen dictatorial. No es ayuda humanitaria, aunque así se le catalogue. Si lo fuera, podría hacer lo mismo con Haití, que padece una crisis de pobreza e inestabilidad económica similar a la de Cuba.

El apoyo a Cuba lo único que hace es escalar la tensión con los vecinos del norte, que claramente han expresado su postura al respecto. No es que México tenga que hacer lo que digan en Estados Unidos; simplemente se trata de cuidar nuestros intereses. La relación con Cuba no le genera nada a México más que pasivos; en cambio, la relación con Estados Unidos es fructífera en muchos sentidos, especialmente en el espectro económico.

En este mismo sentido, cuando llegó al aeropuerto de Barcelona, dijo a los periodistas que la abordaron: “Que viva la paz siempre”. Este sería un buen mensaje; sin embargo, suena hipócrita porque en México la violencia va en aumento. Prueba de ello es el informe de la ONU respecto a la desaparición de personas en nuestro país.

Sheinbaum expresó que dicha cumbre no es un movimiento antagónico a Estados Unidos, pero se reunió con Pedro Sánchez, Gustavo Petro y Lula da Silva, presidentes que han tenido serias diferencias con Donald Trump. No estoy diciendo que México tenga que hacer lo que Estados Unidos dicte; sin embargo, no creo que sea sano participar en cumbres ideológicas que puedan poner en riesgo la relación bilateral más importante para México: la de Estados Unidos. Si todo saliera bien en la cumbre a la que asiste, México seguirá igual que antes; no habría beneficio tangible, con la diferencia de que estará tensando la relación con Estados Unidos, precisamente en el año en que toca renegociar el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá. ¿Qué ganó México con esta reunión?

La prioridad en materia de política exterior de Sheinbaum durante este año debe ser Estados Unidos, al menos en lo que se negocia el tratado de libre comercio. Pero parecería que a la presidenta, con A, le interesa más el tema ideológico que el tema de gobierno.

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