Es irónico que una empresa de un país como Eslovenia, que ni siquiera tiene Embajada en México, se haga cargo de proveer componentes críticos del pasaporte mexicano, como policarbonato y cubiertas. Y no es todo, que pretenda expandir su rol para manejar también datos y emisión del pasaporte completo. Es claramente un asunto de seguridad nacional.
Verá, ahora que se aproxima la licitación gubernamental para estos servicios, la empresa CETIS intenta a través de canales oscuros y políticos, influenciar este fallo.
Basta hacer una búsqueda rápida para saber que CETIS acumula escándalos financieros, fallas sistémicas y prácticas de competencia cuestionables. Por ejemplo, en Eslovenia (2014–2016) se documentaron desvíos millonarios e ingeniería financiera irregular vinculada a CETIS. ?Apenas el año pasado en Kosovo, CETIS produjo boletas electorales con errores masivos que comprometieron el proceso electoral, inflaron costos y generaron caos político. Y por si fuera poco, CETIS ha sido señalada por sobornos y malas prácticas en Liberia y otros países con baja institucionalidad.
En contraste, existen proveedores nacionales y regionales (de Tlalnepantla y Colombia) que podrían sustituir a CETIS, alineándose con el Plan Nacional de Desarrollo, con el cual el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum busca estimular el crecimiento económico a través de la proveeduría nacional.
Es necesario cuestionar cómo fue que un país con el peso demográfico, económico y geopolítico de México entregó esta proveeduría de componentes críticos de su pasaporte —un documento de seguridad nacional— a una empresa de un país sin relevancia estratégica como Eslovenia. A pesar de la inexistencia de vínculos diplomáticos o comerciales significativos, CETIS ha logrado posicionarse como proveedor dominante del pasaporte mexicano durante siete años y ahora busca controlar también el procesamiento de datos y la emisión del documento.
Ante este panorama, México debe reevaluar urgentemente quién gestionará la identidad documental de sus 133 millones de ciudadanos, CETIS sería una mala apuesta para México.
A pesar de que aproximadamente solo el 11 por ciento de los mexicanos cuentan con un pasaporte, no es un negocio menor. No hay datos consolidados de la producción de pasaportes en el país, pero una sola delegación puede emitir hasta 8 mil unidades en un mes. Échele lápiz, existen 276 delegaciones en todo el territorio mexicano.
Sin duda esta licitación será una de las grandes pruebas que enfrente el canciller Roberto Velasco, tras su reciente llegada a la Secretaría de Relaciones Exteriores.