Ciudad de México.- La Copa Mundial de Futbol dará un impulso temporal al gasto privado, pero el consumo de los hogares en México podría enfrentar "vientos en contra" en la segunda mitad de 2026 si persiste el entorno de incertidumbre global, anticipó el área de Estudios Económicos de BBVA México.
"Si bien la Copa del Mundo 2026 implicará un impulso al gasto privado durante el segundo trimestre de 2026, consideramos que este efecto será de naturaleza temporal.
"No obstante, en la segunda mitad del año el consumo de los hogares podría enfrentar vientos en contra si persiste el entorno de incertidumbre global, lo que podría traducirse en menor demanda interna, lento crecimiento de la masa salarial real y deterioro de las expectativas de los hogares", dijo BBVA en su Monitor de Consumo, publicado hoy.
En su reporte "El consumo extiende su ralentización a marzo", BBVA anticipó que hacia el tercer trimestre de 2026 la demanda interna podría retomar una trayectoria de lento dinamismo, en un contexto de incertidumbre persistente y mayor precaución por parte de los hogares en sus decisiones de consumo.
El Indicador de Consumo Big Data BBVA Research reportó en el mes de marzo una caída de 0.6 por ciento mensual, su tercera caída consecutiva en lo que va del año. Considerando el dato de marzo, el Indicador reporta una variación interanual promedio de -2.0 por ciento en lo que va de 2026, 9.9 puntos porcentuales por debajo de la registrada en el mismo periodo de 2025.
Por subcomponentes, el segmento de hoteles registró una caída de 4.6 por ciento mensual, mientras que el componente de restaurantes se contrajo 1.7 por ciento mensual durante el mismo periodo.
En términos de crecimiento interanual, el primero de estos segmentos reportó una disminución de 12.2 por ciento, mientras que el segundo registró una reducción de 8.4 por ciento.
El gasto en entretenimiento, por su parte, reportó un crecimiento de 10.4 por ciento mensual, la primera cifra positiva desde octubre.
En lo que respecta al gasto en bienes, el consumo en alimentos cayó 0.4 por ciento mensual, mientras que el consumo de bienes para el cuidado de la salud prácticamente se estancó.
En términos interanuales, el consumo de alimentos creció 4.3 por ciento, mientras que el gasto en bienes para el cuidado de la salud creció 3.6 por ciento durante el mismo periodo.