
Julio César Jasso Ramírez le dejó una carta a su mamá. Le decía que se iba de viaje a Rusia. Que no sabría de él durante algún tiempo. En realidad se fue a Teotihuacán. Se hospedó una noche en el hotel Villa Meztli. Al día siguiente subió a la pirámide de La Luna y comenzó a amenazar y matar a los turistas que estaban disfrutando de la zona arqueológica de Teotihuacán.
La madre del asesino de Teotihuacán ha cooperado decididamente con las autoridades. Está en shock, según me relatan fuentes de alto nivel con las que hablé para escribir esta columna.