Taiwán firmó seis acuerdos de adquisición de armamento con Estados Unidos por un total de 6 mil 627 millones de dólares, como parte de su estrategia para fortalecer sus capacidades defensivas ante la creciente presión militar de China.
Los contratos fueron suscritos a principios de abril por la misión de defensa taiwanesa en territorio estadounidense y el Instituto Americano en Taiwán, que funge como embajada de facto de Washington en la isla.
Este movimiento ocurre semanas antes de un posible encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, donde el tema de Taiwán se perfila como uno de los puntos centrales, al ser considerado por Pekín como una “línea roja” en la relación bilateral.
Entre los principales acuerdos destaca la compra de sistemas de lanzacohetes múltiples HIMARS por 3 mil 919 millones de dólares, así como obuses autopropulsados M109A7 Paladin por 2 mil 344 millones.
El resto de los contratos contempla la reposición de misiles, la adquisición de armamento antiblindaje, la producción conjunta de municiones de gran calibre y servicios de consultoría para el desarrollo de un sistema integrado de defensa aérea.
Estas adquisiciones forman parte de un paquete más amplio de armamento valuado en 11 mil 100 millones de dólares, el mayor aprobado hasta ahora para Taiwán y notificado previamente al Congreso estadounidense.
El gobierno taiwanés, encabezado por el Partido Democrático Progresista, busca financiar estas compras mediante un presupuesto especial de defensa cercano a los 39 mil 700 millones de dólares, con respaldo de la administración estadounidense, en un contexto de crecientes tensiones en la región Asia-Pacífico.