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Radar Inteligente
24 horas 23 Apr, 2026 00:01

Emociones

Para los gobiernos de la Cuarta Transformación no pasan de largo los temas que durante años se desatendieron, por ejemplo, la salud mental de nuestras juventudes. Por largo tiempo, este asunto se trató como privado, cuando en realidad es un reflejo directo de las condiciones sociales en las que crecieron millones de adolescentes.

Hoy, con la Estrategia Nacional de Salud Mental para las y los Jóvenes, el llamado ABC de las Emociones, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el Estado mexicano da un paso importante hacia el reconocimiento de que el bienestar emocional también es un derecho.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025, la población de 12 a 17 años enfrenta mayores niveles de malestar psicológico que las personas adultas, incluyendo exposición a la violencia y consumo de sustancias.

Hablamos de un fenómeno social que se vive en hogares, escuelas y comunidades. De ahí que resulte insuficiente atenderlo únicamente desde el consultorio, y por eso, el enfoque preventivo e integral de esta estrategia resulta pertinente.

Para ello, se coloca a la escuela en el centro, si bien como espacio de aprendizaje académico, también como territorio de convivencia, encuentro y formación humana. Destinar una hora semanal para hablar de emociones puede parecer un gesto sencillo, pero en realidad implica un cambio de paradigma: reconocer que saber nombrar lo que sentimos también es parte de la educación.

La Estrategia involucra también a madres, padres y personas cuidadoras; articula deporte, cultura y redes de apoyo, porque el malestar emocional no nace en el vacío, se construye en entornos marcados por la desigualdad, la violencia o el abandono.

Se trata de algo más que atender crisis, es prevenirlas, generar condiciones para que nuestras juventudes se sientan acompañadas, escuchadas y con herramientas para enfrentar lo que viven. La distribución de millones de guías, las campañas de sensibilización y la habilitación de líneas de apoyo forman parte de una política pública que entiende que la salud mental no puede seguir siendo un privilegio.

En tiempos en que las pantallas sustituyen muchas veces la conversación, y la prisa roba la escucha, la Estrategia también nos interpela como sociedad. ¿Qué tanta disposición tenemos a mirar de frente a nuestras juventudes? La política pública abre la puerta, pero el cambio real ocurre en lo cotidiano, en la casa, en la escuela, en la calle.

Atender las emociones es una necesidad urgente, porque no hay transformación verdadera si dejamos fuera lo más humano que tenemos: la forma en que sentimos, pensamos y nos relacionamos con las demás personas. Y en ese terreno, por fin, México empieza a saldar una deuda histórica con nuestras y nuestros jóvenes.

 

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X: @RicardoMonrealA

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