
La antesala del Mundial 2026 se ha visto sacudida por una controversia que trasciende lo deportivo. La propuesta impulsada desde el entorno de Donald Trump para excluir a Irán del torneo y dar su lugar a Italia encendió una reacción inmediata desde Teherán.
La embajada iraní en Italia respondió con un mensaje directo: “El fútbol pertenece a los pueblos, no a los políticos”. La declaración no solo rechaza la idea, también subraya una postura firme frente a cualquier intento de intervenir en la competencia desde intereses externos.