El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá hoy con enviados libaneses e israelíes en una nueva ronda de conversaciones de paz en la que Beirut buscará una prórroga de un mes de un frágil alto el fuego a punto de expirar.
Las conversaciones, previstas inicialmente en el Departamento de Estado, al igual que la primera ronda celebrada la semana pasada, y que debían ser dirigidas por el secretario de Estado Marco Rubio, han sido trasladadas a la Casa Blanca, dijo un funcionario bajo condición de anonimato.
Mientras Trump se esfuerza por presionar a Irán para lograr un acuerdo sobre la guerra regional más amplia, Estados Unidos confía en lograr avances en lo referente a Líbano, país que Israel ha bombardeado intensamente en respuesta a ataques previos de Hezbolá.
Israel declaró, antes del inicio de las conversaciones, que no mantiene "desacuerdos graves" con el Gobierno libanés, instándolo a "trabajar conjuntamente" contra Hezbolá, grupo notablemente ausente de las negociaciones y que se opone a ellas.
Durante la reunión, Líbano solicitará "prorrogar el alto el fuego, lo cual incluye también el cese de la destrucción de viviendas y de los ataques contra civiles, lugares de culto, periodistas y los sectores médico y educativo", afirmó su Presidente Joseph Aoun.
Un funcionario libanés comunicó a medios que el Gobierno solicitaría una prórroga de un mes.
Aoun expresó su esperanza de poder visitar Washington y reunirse con Trump. No obstante, afirmó que nunca tuvo planes de mantener una conversación telefónica con el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, contradiciendo así un anuncio realizado por Trump a principios de este mes.
Israel y Líbano han estado en guerra durante décadas y no se habían reunido de manera tan directa desde 1993.