
Más de seis decenios de esfuerzos e incentivos agonizan en Morelos.
En ese mal fario confluyen varias crisis, en especial la de inseguridad y la económica, en perjuicio de un polo de desarrollo con cientos de empresarios y miles de trabajadores.
La languidez de Morelos se refleja con toda su crudeza en la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (Civac), asentado en Jiutepec pero con influencia regional.
Oficialmente fue creado por el Gobierno federal en marzo de 1966 cuando se le vio gran futuro a la nación con las primeras empresas, Mexama, Nissan Mexicana, Syntex…
Muchos empresarios acudieron al llamado cuando el territorio morelense no era dominado por la corrupción y el crimen organizado, mal endémico desde fines del siglo pasado pero agravado con Cuauhtémoc Blanco y Margarita González.
En sus mejores momentos, rezaba la versión oficial, en alrededor de 230 hectáreas se asentaban más de 150 industrias medianas y grandes con decenas de miles de trabajadores.
SE VAN 45 EMPRESAS
Pero el cierre de Nissan Mexicana ha cambiado el destino.
Desde marzo dejó de producir, los trabajadores fueron liquidados con beneficios superiores a los de la ley y a unos cuantos de ellos se les ofreció la posibilidad de cambiarse a Aguascalientes, donde hay un contrato colectivo de trabajo menos favorable.
Desde el Gobierno federal, funcionarios de la Secretaría de Economía de Marcelo Ebrard hacen esfuerzos para no dejar en el abandono a cuatro mil obreros y empleados de confianza.
Por la entidad el secretario de Economía, Víctor Sánchez, analiza qué hacer con las más de 50 hectáreas de la empresa automotriz japonesa.
Pero lejos de detenerse la crisis, unas industrias cierran porque han dejado de proveer, porque ha caído el mercado, por la inseguridad -en especial el cobro de piso- y otros factores.
A estas alturas hay casi medio centenar de firmas cerradas o a punto de concluir actividades, en espera de oferta de incentivos del gobierno de la morenista Margarita González.
DANZA DE CAMBIOS
1.- Esté usted pendiente los próximos días.
Seguirán los cambios en distintos niveles del Gobierno federal para perfilar candidatos al estilo Esthela Damián, quien será enviada a Guerrero para cerrar el paso al senador Félix Salgado Macedonio.
Por razón de género también se margina de golpe a Abelina López, alcaldesa de Acapulco de mala fama y con cuentas administrativas pendientes, y a la senadora Beatriz Mojica.
La confianza y la lealtad son los valores.
La duda es si la postulación se disfrazará para simular el dedazo, tan criticado en los pasados del PRI pero tan arraigados en estos tiempos de Morena.
Y 2.- Chihuahua ha entrado a revisión en el oficialismo.
No gusta al poder federal la confrontación tan fuerte entre la senadora Andrea Chávez, impulsada por Adán Augusto López, y el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez, quien presume apoyo de López Obrador.
A nivel superior se analiza una candidata emergente -salida del gabinete, obvio- si escala el pleito entre ellos dos y persiste la polarización entre la militancia estatal.
Si no se gana Chihuahua en 2027, será en vano la campaña contra la gobernadora María Eugenia Campos, acentuada tras el accidente donde murieron dos agentes estadounidenses.
@urenajose1