A pesar del notable avance de la digitalización de los pagos en México, el dinero en efectivo sigue siendo el rey.
La alta participación de la economía informal y la preferencia del uso de efectivo limitan el proceso de digitalización del sistema de pagos.
Recientemente, el gobierno de Claudia Sheinbaum, tomó la decisión de hacer obligatorio el pago digital, en gasolineras y casetas de cobro (Capufe) en carreteras.
La intención es obligar a un mayor número de ciudadanos a migrar hacia el uso del dinero digital, a través del uso de tarjeta de crédito o débito, con el CoDi (Cobro Digital) y el (Dinero Móvil) DiMo, ambas plataformas del Banco de México.
El propósito es reducir el uso de dinero en efectivo.
El Gobierno y los participantes del sistema financiero están trabajando en lo necesario para hacer realidad lo anunciado.
El “cash” (anglicismo con el que se conoce al dinero en efectivo) sigue predominando en el sistema de pagos mexicano.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera del 2024 del Inegi, en el país, entre el 70 y el 85% de las operaciones se realizan en efectivo, según el tipo de compra.
Se utiliza en el 85% de las compras de hasta 500 pesos. Y en el 73% de las compras superiores a 500 pesos.
En el ámbito rural hasta el 94% de las compras se hacen en efectivo y en el urbano alrededor del 88%.
El circulante de billetes y monedas o dinero en efectivo en circulación en México, al cierre de febrero de este año, fue de 3 billones 456,000 millones de pesos, según datos oficiales del Banco de México en su Sistema de Información Económica.
Ese es el stock total de dinero en efectivo que circula entre el público y en la banca comercial y de desarrollo.
La economía mexicana sigue operando predominantemente con dinero en efectivo, aunque avanza rápidamente hacia la digitalización.
Los pagos con tarjetas de crédito registran aumentos, particularmente en supermercados y transferencias electrónicas.
Los usuarios de servicios financieros están migrando notablemente hacia el uso de aplicaciones móviles. Las transferencias vía app o internet las usa el 37% de adultos.
El Spei explotó en 2025, cuando superó los 6,000 millones de operaciones, por alrededor de 6 billones de pesos.
Banxico prevé que este año 2026 las transferencias por Spei superen a las tarjetas.
En contraste, las que siguen sin estallar en su crecimiento son las plataformas electrónicas de Banco de México: CoDi (Cobro Digital) y DiMo (Dinero Móvil), que facilitan transferencias electrónicas inmediatas, seguras y sin costo las 24 horas de los siete días de la semana.
Ambas aplicaciones tienen una penetración baja.
Al CoDi sólo el 38% de la población lo conoce y apenas el 12.8% lo usa; al DiMo solo el 18.5% lo conoce y el 6.8% lo usa.
En México, el avance del sistema de pagos hacia su digitalización avanza pero mantiene todavía retos muy importantes para alcanzar una mayor adopción tecnológica.
Se requiere, dicen los especialistas, procurar incentivos claros para todos los participantes de la cadena que integra al sistema financiero y comercial, desde los usuarios hasta comercios, bancos y fintechs, tanto como profundizar en un esfuerzo de cultura financiera que cambien los arraigados hábitos de uso de dinero en efectivo.
El Mundial de Futbol a realizarse en junio de este año, será una prueba de fuego para el sistema de pagos en México porque se anticipa un incremento importante en las transacciones digitales en México.
Recomiendan fortalecer al sistema para evitar colapsos o retrasos durante esas semanas.
El estadio Banorte, hizo un gran esfuerzo para eliminar el uso delefectivo en sus instalaciones.
El camino para lograrlo está señalado desde hace tiempo y en el gobierno parece que han comenzado a tomar conciencia.
Veremos en las próximas semanas, si luego del anuncio presidencial, se logran acomodar todas las piezas para hacer realidad el pago digital en gasolineras y casetas de cobro en carreteras.
Será un buen inicio, que tal vez lleve a tomar una velocidad mayor. El otro gran reto es la enorme informalidad en México, cuyas raíces son profundas.
Al tiempo.
Atisbos
A pesar de la volatilidad internacional provocada por el conflicto en Medio Oriente, el Grupo Bolsa Mexicana de Valores, presidido por Marcos Martínez y dirigido por Jorge Alegría, registró resultados extraordinarios en el primer trimestre de este año 2026.
Tuvo ingresos por 1,212 millones de pesos y su Ebitda (resultados antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) fue de 685 millones de pesos y una utilidad neta de 437 millones de pesos.
Además en financiamiento Grupo BMV facilitó 230,000 millones de pesos, que representan un crecimiento de 84%.
En capitales, el valor operado promedio diario fue de 20,947 millones de pesos, 21% más en comparación con el primer trimestre del 2025 y en derivados, el volumen promedio de los futuros del dólar registró un crecimiento del 48%.
La BMV está registrando una racha positiva, en virtud de su modernización y la maximización de su eficiencia.