
La presencia de agentes de Estados Unidos en operativos de seguridad en Chihuahua encendió un nuevo foco de tensión institucional. La presidenta Claudia Sheinbaum fue directa al abordar el tema: la autorización solo pudo haber salido de la Fiscalía estatal o de la Secretaría de Seguridad local, sin margen para otras interpretaciones dentro del marco legal mexicano.
El señalamiento no es menor. La mandataria enfatizó que cualquier colaboración con autoridades extranjeras debe apegarse estrictamente a los protocolos federales, lo que en este caso, según su postura, no ocurrió. “No hay de otra: fue la Fiscalía General de Justicia del Estado de Chihuahua o fue el secretario de Seguridad”, declaró.