
La muerte de dos agentes estadounidenses, presuntamente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), durante un accidente en la zona montañosa de Chihuahua, ha revivido la duda histórica sobre la participación de personas extranjeras en temas de seguridad en territorio mexicano.
De acuerdo con información oficial, uno de los agentes ingresó al país con pasaporte diplomático y el otro en condición de turista, lo que también ha vuelto a encender las alertas sobre la falta de transparencia de las agencias extranjeras en México y la falta de capacidad del Gobierno federal para identificar la presencia de elementos del extranjero en el país.
Y es que no sólo son integrantes de fuerzas estadounidenses las que han tenido presencia histórica en territorio mexicano, hay que recordar que también integrantes del Mossad, la agencia de espionaje israelí, han trabajado de manera conjunta con autoridades mexicanas.
El propio Francisco Labastida Ochoa, reconoció que como gobernador de Sinaloa, contrató a agentes israelíes, integrantes del Mossad, para realizar un diagnóstico sobre la forma de operar de los cárteles en esa entidad.
Recordemos también el caso del agente de la DEA, Enrique (Kiki) Camarena, cuyo asesinato en 1985 ocasionó una de las principales crisis diplomáticas entre México y Estados Unidos.
Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno sí conoce el número de agentes extranjeros acreditados en México; sin embargo, por temas de seguridad nacional no dio a conocer el número total y el tipo de acciones que están haciendo en territorio nacional.
Para que elementos de corporaciones policiacas extranjeras puedan estar en México, sus embajadas deben hacer una solicitud a un Comité mexicano que deberá aprobar o no, su estancia en el país. Y en ese comité colegiado participan las Secretarías de la Defensa Nacional, de Marina, de Seguridad Pública y de Relaciones Exteriores; de ahí que surja la duda de porqué la embajada de Estados Unidos no informó a las autoridades federales mexicanas del ingreso de estos dos elementos.
Será que hay más agentes, de otras corporaciones o de otros países, haciendo tareas de inteligencia o incluso colaborando en operaciones policiacas con otros gobiernos estatales.
El Gobierno de México ha presumido, una y otra vez, la buena colaboración que tiene, en materia de seguridad con Estados Unidos; sin embargo, lo ocurrido con los agentes en Chihuahua pone al descubierto una evidente falta de coordinación y de reciprocidad entre ambos gobiernos.
Deberá la Presidenta, solicitar una explicación personal al embajador estadounidense, Ronald Johnson, por haber ocultado la presencia de estos dos agentes que desafortunadamente fallecieron en un accidente automovilístico, o deberá dejar pasar el tema y seguir confiando en el gobierno de Estados Unidos.
Y en Pregunta Sin Ofensa:
¿Logrará el Gobierno de México que los gasolineros bajen el precio de los combustibles para evitar un efecto inflacionario?
@aguilarkarina