El tiroteo de Teotihuacan: ¿Psicopatía, una explicación cómoda?
- Los hechos.
El veinte de abril de dos mil veintiséis, alrededor del mediodía, un sujeto identificado como Julio César Jasso Ramírez de 27 años de edad, abrió fuego contra cientos de turistas en la zona arqueológica de Teotihuacán, en el Estado de México, quitándole la vida a una visitante canadiense e hiriendo a 13 personas más de distintas nacionalidades, para después suicidarse con su propia arma.
En los videos difundidos, se observa y escucha al sujeto imitando un acento español, lanzando insultos xenófobos y racistas.
Sin embargo, la prensa reporta que las autoridades descartan que exista una motivación racista, y que la causa del atentado viene de “Una psicopatía, un padecimiento o una enfermedad” o “que estaba desconectado del mundo real”.
Por otro lado, según la información que se ha hecho pública, la fiscalía planteó la teoría de que Jasso es un copycat de la masacre de Columbine, Colorado de 1999.
No obstante, la categorización como “psicópata” me parece simplista y cómoda, veamos por qué.
- La psicopatía y su diagnóstico.
Los psicópatas no están familiarizados con los valores personales. Bondad, maldad, amor, horror y humor no tienen significado para ellos, no los motivan.
El diagnóstico correcto de la psicopatía, se realiza a través de la Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R), una escala de evaluación conductual que se debe contrastar con otras fuentes de información colateral.
De ahí que al no haber sido posible aplicar la PCL-R es muy aventurado describir que el tiroteo de Teotihuacán deriva de “una psicopatía”.
Además que, el diagnóstico preponderante en los tiradores en masa no es la psicopatía.
- El perfil de los tiradores en masa.
Según el criminólogo Vicente Garrido, la gran mayoría de los atacantes en masa actúan motivados por la venganza y agravios percibidos y esta se proyecta sobre víctimas específicas, simbólicas o desconocidas; es decir, no cometen el crimen fríamente o por su propio placer, como los asesinos en serie, sino para reconstruirse a sí mismos interna y públicamente, como personas poderosas y peligrosas y solo en muy pocos casos está presente la psicopatía.
- El perfil de Jasso Ramírez.
Puntualizado lo anterior, me permito especular, algunas cuestiones respecto del perfil y la motivación de Jasso para cometer el atentado en Teotihuacán.
Las cuentas de redes sociales que se le atribuyen, así como el discurso que utilizaba al momento de los hechos, dan luz de esa necesidad de sentirse poderoso y en control. De igual forma en un momento refiere ponerse nervioso, cuestión que una persona con psicopatía difícilmente sentiría.
Además su fascinación por el atentado de Columbine indica un comportamiento criminal de imitación –con el fin de reconstruir su relato público- aun a costa de no sobrevivir, como los perpetradores de ese hecho.
Y por otro lado, sí se advierte una motivación xenófoba o racista por los insultos y burlas que lanza a los rehenes, que se puede especular, viene de su propia condición de mexicano; es decir, odia a los extranjeros, porque desea ser uno y al no serlo quiere vengarse de ellos.
- El debate sobre la motivación ideológica: ¿Izquierda o derecha?
En el perfil de X que se le atribuye se aprecia que este seguía cuentas relativas al fascismo, extrema derecha y anti izquierda.
Lo que debería descartar una radicalización de corte de izquierda. Yo más bien creo que su xenofobia fue interna y su actuación vino de una frustración y de una manera simbólica para sentirse poderoso.
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