
La presidenta Claudia Sheinbaum alcanzó un acuerdo con empresarios gasolineros para establecer un precio máximo de 27 pesos por litro de diésel en México, una medida que busca contener el impacto en el bolsillo de transportistas, automovilistas y sectores productivos que dependen de este combustible.
El anuncio llega en un contexto de presión internacional por el aumento en los precios energéticos y el impacto que esto puede tener en la economía nacional. Sin embargo, mientras el Gobierno defiende la medida como un mecanismo de estabilidad, algunos empresarios del sector advierten complicaciones operativas.