La desaparición de Jesús Tavira, conocido empresario alicantino de 63 años, ha dado un giro definitivo con el hallazgo de un cadáver enterrado en un agujero cubierto de hormigón en la vivienda de uno de sus trabajadores. La Policía Nacional encontró el cuerpo el martes en una casa ubicada en la pedanía de El Bacarot, en Alicante, y el principal sospechoso es un mecánico que trabajaba en el negocio de compraventa de coches del empresario.
Según han confirmado fuentes policiales, el cadáver fue localizado en el domicilio del empleado y su esposa, ambos de nacionalidad argelina, quienes han sido detenidos junto a un tercer varón. Aunque los análisis de ADN deberán certificar oficialmente la identidad, los agentes hallaron junto al cuerpo una medalla que la familia reconoció como perteneciente a Tavira.
El hallazgo pone fin, al menos parcialmente, a más de un mes de incertidumbre desde la desaparición del empresario el pasado 18 de marzo, un caso que había despertado una fuerte atención en Alicante por la notoriedad pública de Tavira y por su vinculación pasada con uno de los episodios criminales más mediáticos de la ciudad: el asesinato de María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la CAM.
Un coche quemado y dos móviles calcinados
Jesús Tavira era conocido en Alicante por su actividad en la compraventa de coches, aunque también había trabajado como subastero y prestamista para particulares. Su desaparición se produjo el 18 de marzo y, apenas dos días después, su coche y sus dos teléfonos móviles aparecieron completamente quemados en una zona periférica de la ciudad.
Desde entonces, la investigación quedó en manos de la Policía Nacional, que mantuvo el caso bajo máxima discreción. No trascendieron avances relevantes hasta este martes, cuando los agentes registraron durante más de siete horas la vivienda del mecánico sospechoso.
El cuerpo apareció oculto en el hueco de un antiguo pozo o aljibe dentro de la casa, una vivienda de una planta situada en El Bacarot. Según las primeras informaciones, el cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición y una gran corpulencia, lo que obligó a activar el protocolo judicial para el levantamiento.
El principal sospechoso: un mecánico de su negocio
El principal investigado trabajaba como mecánico en el establecimiento de compraventa de vehículos que Tavira regentaba en Alicante. Para ese negocio, el empresario había adquirido además un solar en San Vicente, que había vallado y cementado para guardar automóviles.
Fuentes policiales señalan que Tavira acostumbraba a manejar grandes cantidades de dinero en efectivo, ya que no utilizaba tarjetas de crédito y prefería pagar al contado. Ese detalle forma parte ahora del análisis de los investigadores para esclarecer el posible móvil del crimen.
Durante el registro policial, el matrimonio permaneció aparentemente tranquilo hasta que, cerca de las cinco de la tarde, apareció el cadáver. Fue entonces cuando, según relatan medios locales, la esposa del mecánico comenzó a llorar.
Los tres detenidos pasarán a disposición judicial y el caso quedará bajo la instrucción del Juzgado número 5 de Alicante.
? Investiguen la desaparició de l'empresari alacantí Jesús Tavira, testimoni clau en l'assassinat de la viuda del president de la CAM.
— À Punt NTC (@apuntnoticies) March 23, 2026
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Un nombre ligado al caso sin resolver de la viuda de la CAM
La figura de Jesús Tavira ya había ocupado titulares años atrás por su relación con otro crimen todavía sin resolver: el asesinato de María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), ocurrido en diciembre de 2016.
La empresaria fue asesinada en Novocar, un negocio familiar de compraventa de vehículos de alta gama. Cuando entraban coches de menor valor comercial, era habitual que fueran derivados a Tavira, especializado en automóviles más asequibles. Esa relación comercial con uno de los yernos de la víctima, que fue juzgado por el crimen y posteriormente absuelto, situó a Tavira en el foco mediático y policial durante años.
Además, la tarde del asesinato, Tavira había pasado por las instalaciones de Novocar, una coincidencia que aumentó la atención sobre su figura. Sin embargo, en el juicio compareció únicamente como testigo y explicó que las numerosas llamadas con el acusado respondían exclusivamente a su relación profesional.
La acusación particular ni siquiera solicitó interrogarlo. Diez años después, aquel crimen sigue sin autor conocido.
Una investigación abierta y muchas preguntas
Aunque ambos casos comparten el entorno del negocio de compraventa de coches, por el momento no existen indicios que vinculen el asesinato de Jesús Tavira con el crimen de la viuda de la CAM.
La investigación se centra ahora en reconstruir qué ocurrió desde el 18 de marzo hasta el hallazgo del cuerpo, determinar el móvil del presunto asesinato y esclarecer el papel exacto de cada uno de los detenidos.
El descubrimiento del cadáver enterrado bajo hormigón no solo sacude a Alicante por la brutalidad del caso, sino también por la caída de una figura ampliamente conocida en el ámbito empresarial local, cuyo nombre llevaba años ligado a algunos de los episodios más oscuros de la ciudad. @mundiario