
A partir de la reforma electoral de 2014, Coahuila entró en una dinámica atípica a nivel nacional, al registrar procesos electorales cada 1.3 años en promedio. De confirmarse la posibilidad de aplazar hasta 2028 la segunda elección para renovar el Poder Judicial, por primera vez en la historia un sexenio completo en Coahuila habría tenido elecciones cada año.
Esta dinámica comenzó luego de que la entidad empató sus elecciones de ayuntamientos con el calendario federal, aunque mantuvo desfasados los comicios para diputaciones locales y la gubernatura.