Hace unas semanas, la Presidenta Claudia Sheinbaum revivió el debate sobre la presunta necesidad de realizar fracking para la extracción de gas fósil y garantizar la soberanía energética. Más de tres décadas de evidencia muestran el profundo daño ambiental y a la salud de las personas y comunidades que el fracking ocasiona e, incluso, 15 países en el mundo ya lo han prohibido.
México tampoco debe seguir apostando por los combustibles fósiles ante la emergencia climática global. La extracción y utilización de estos es precisamente una de las principales causas de dicha crisis climática, que ya muestra sus impactos (sequías, inundaciones, aumento acelerado de la temperatura, entre otras). En este contexto, México debe apostar por una transición energética justa, tal como se establece en la Ley de Planeación y Transición Energética.
Lo anterior implica que nuestro país deje progresivamente atrás los combustibles fósiles y transite a generar energía aprovechando fuentes como la luz solar, el viento, los ríos, los mares, entre otros. También implica que dicha transición se haga de la mano de las comunidades y personas que habitan los territorios, y con transparencia y rendición de cuentas. Esto permitirá constatar que los recursos públicos destinados a proyectos de energías renovables se utilizan adecuadamente y responden a las necesidades energéticas de las personas, comunidades y regiones.
El Gobierno federal ya cuenta con diversos mecanismos financieros para promover la transición energética. Recientemente, en Fundar, nos dimos a la tarea de analizar la transparencia y rendición de cuentas de uno de ellos: el Fondo para la Transición Energética y el Aprovechamiento Sustentable de la Energía (Fotease), un fideicomiso público a cargo de la Secretaría de Energía que cuenta con un Comité Técnico conformado por más de nueve instituciones públicas, responsables de la toma de decisiones.
El Fotease financia principalmente proyectos presentados por entidades públicas (municipios, centros de salud, universidades, entre otros) en materia de transición energética, enfocados en la eficiencia energética, el aprovechamiento de energías renovables, las tecnologías limpias, la generación distribuida y el combate a la pobreza energética. En el periodo 2009-2024, este fideicomiso reporta haber financiado 104 proyectos. En términos de recursos, entre 2019 y 2024, el Fondo gastó más de 4,904 millones de pesos.
¿Qué encontramos al analizar la transparencia y rendición de cuentas del Fotease?
Decidimos evaluar la información que este Fondo publica sobre su funcionamiento, normatividad, uso de recursos, toma de decisiones, impacto y mecanismos de participación ciudadana, todos elementos esenciales para determinar si este fideicomiso contribuye a una transición energética justa.
Encontramos que, al ser un fideicomiso público y en cumplimiento de diversas leyes, el Fotease pone a disposición información básica sobre su normativa, funcionamiento, fines, proyectos financiados y auditorías internas. Sin embargo, también identificamos que requiere publicar más información y con mayor nivel de desagregación sobre su toma de decisiones, indicadores de impacto, mecanismos de fiscalización y rendición de cuentas para evaluar sus alcances reales.
Por ejemplo, encontramos que, si bien las Reglas de Operación definen los criterios que deben cumplir los proyectos, no se publican convocatorias públicas para acceder al financiamiento del Fondo, lo cual es un elemento básico de transparencia.
También identificamos la necesidad de mayor apertura de información en formatos abiertos, incluyendo un padrón histórico de proyectos financiados, proveedores de bienes y servicios, así como estados de cuenta desagregados de ingresos, egresos y rendimientos.
Finalmente, hallamos que el Fotease carece de mecanismos de participación ciudadana, la cual, además de ser un derecho, es fundamental para garantizar que los proyectos respondan a las necesidades de las personas, comunidades y territorios.
Es imprescindible que el Gobierno deje de apostar por técnicas como el fracking, debido a sus altos costos sociales y al contexto de crisis climática. Su enfoque debería centrarse en fortalecer los mecanismos financieros existentes para promover una transición energética justa, bajo criterios de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana.
Los hallazgos de esta investigación pueden consultarse en “Retos y oportunidades para una transición energética justa y transparente”: https://fundar.org.mx/retos-y-oportunidades-para-una-transicion-energetica-justa-y-transparente/
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La autora es Janet Oropeza, investigadora en el programa de Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción de @FundarMexico.