
LA HABANA- El breve alivio que supuso en Cuba el crudo del petrolero ruso que eludió el bloqueo de EE.UU. está llegando a su fin. Y, sin más envíos a la vista, la isla mira de nuevo al abismo de los apagones interminables que paralizan la vida y la economía.
Duró menos de un mes el respiro que llevó al país el buque Anatoli Kolodkin cuando atracó el 31 de marzo en el puerto de Matanzas (oeste) con 100 mil toneladas de crudo. Pero han sido unos días de cierto alivio para millones de cubanos exhaustos por la crisis energética.