Ciudad de México.- El CEO de BBVA México, Eduardo Osuna, se mostró cauteloso ante los señalamientos de Estados Unidos contra el Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y afirmó que el combate al crimen fortalece la inversión y el crecimiento del País.
“Me parece que hay que esperar unos días hasta que vaya fluyendo la información para emitir algo más concreto, pero todo lo que tenga que ver con combatir el crimen organizado, con combatir la impunidad, con tener un país más seguro, sin duda abona a una mejor percepción del país y abona a condiciones mejores de inversión y abona a un mejor crecimiento”, dijo.
Durante la presentación de los resultados financieros de BBVA en el primer trimestre de 2026, Osuna reiteró que emitir un comentario al respecto sería apresurado, ante la escasez de información, por lo que llamó a esperar más detalles.
No obstante, previó que no habrá que esperar demasiado para conocer hechos concretos.
“Hay poca información todavía de lo que ha salido, lo que es público y hechos concretos. Lo que hay que decir es que es importante que en México haya más seguridad”, señaló el directivo.
Autoridades de Estados Unidos exigieron el martes la entrega del Gobernador morenista Rocha Moya y de otros funcionarios de su entorno, a quienes investigan por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Según el expediente presentado ante una corte en ese país, los señalados habrían conspirado con dicha organización para introducir drogas a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
Marina toma el Palacio de Gobierno en Culiacán: Resguardan oficina de Rubén Rocha
En una acción sorpresiva que ha paralizado la actividad administrativa en la capital sinaloense, efectivos de la Marina Armada de México tomaron el control del Palacio de Gobierno. El despliegue táctico incluyó el desalojo preventivo de personal y el establecimiento de un cerco de seguridad en los alrededores del despacho principal.
La intervención federal ocurre apenas horas después de que se intensificaran las filtraciones sobre investigaciones judiciales. Diversos actores políticos y sociales buscan confirmar motivos oficiales, mientras el gobierno estatal no ha emitido un pronunciamiento sobre el paradero o la situación jurídica actual del gobernador.
El despliegue de la Marina incluyó vehículos blindados y unidades aéreas que sobrevolaron el primer cuadro de Culiacán. Los accesos vehiculares a las calles colindantes fueron bloqueados, permitiendo únicamente el paso a personal militar y unidades de la Fiscalía General de la República (FGR).
Testigos reportaron que la entrada de los efectivos fue coordinada y sin resistencia por parte de la policía estatal. El objetivo principal de la operación parece ser asegurar la integridad de archivos, equipos de cómputo y documentación oficial dentro de la oficina del Ejecutivo.
Este suceso se suma a la reciente polémica por los señalamientos de cortes estadounidenses contra la administración de Rocha Moya. Analistas sugieren que la toma del Palacio podría ser el preámbulo de una diligencia ministerial de mayor envergadura o una medida de protección ante posibles disturbios.
La ciudadanía en Culiacán ha reaccionado con incertidumbre ante la presencia militar masiva en el centro de la ciudad. El comercio local cerró sus puertas de manera anticipada y el transporte público ha sufrido modificaciones en sus rutas habituales debido a los cierres perimetrales.
Por su parte, el Gobierno Federal ha mantenido hermetismo sobre si existe una orden de aprehensión vigente o si se trata de una colaboración institucional para el resguardo de las instalaciones. Se espera que en las próximas horas se emita un comunicado conjunto entre la SEMAR y la Secretaría de Gobernación.
Finalmente, la toma del Palacio de Gobierno marca un hito en la crisis política de Sinaloa. La presencia de fuerzas federales en la sede del poder estatal subraya la gravedad de la situación y la determinación de las autoridades centrales por mantener el control institucional en la entidad.
AAK