La crisis migratoria de Ceuta ha dejado de ser únicamente una emergencia humanitaria para convertirse en un nuevo frente de confrontación entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas.
El presidente Pedro Sánchez considera que “una universidad no puede ser un chiringuito, un expendedor de títulos”. Debe ofrecer, según su juicio, “docencia de calidad e investigación rigurosa”.
Estalla conflicto político entre Sánchez y el PP por la crisis de menores en Ceuta. El Gobierno central culpa a Vivas, mientras el PP exige intervención estatal y bloquea traslados a la Península ante la presión del sistema de acogida.
Beatriz Biedma pide personarse como perjudicada en el caso Leire Díez y sostiene que la presunta trama habría tratado de obtener información sobre ella, desacreditarla y apartarla de la investigación del hermano del presidente Pedro Sánchez.