
EXTRADICIONES. Vaya semana para la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien un día le crecen los enanos y al otro día también.
Sin grupo político efectivo: un equipo ajeno en el Ejecutivo, un Legislativo distante y esa vergüenza que es el Judicial; con la carga de la deuda que generan las obras fallidas de su antecesor, el cuidado a los hijos de éste, un ejército leal a AMLO por los negocios en que los colocó; con la alianza con el narco que incluso benefició su campaña y el pleito ideológico con la nación más poderosa del mundo, su gobierno es, a la vez, su condena.