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Publimetro 03 May, 2026 15:37

Rentas se disparan hasta en 90 mil pesos en CDMX: así se rompe el mercado de vivienda en BJ y Cuauhtémoc

La Ciudad de México enfrenta –desde hace varios años– un proceso de gentrificación, en el que la adquisición de una vivienda se volvió un privilegio, sobre todo en zonas céntricas de las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez, Miguel Hidalgo y hasta Cuajimalpa, en donde las rentas llegan hasta a 90 mil pesos al mes, en contraste con el salario mínimo general, que se ubica en nueve mil 451.20 pesos, lo que refleja una disparidad en la realidad que miles de familias capitalinas viven a diario.

Y es que, de acuerdo con datos del Gobierno de la Ciudad de México, las rentas en dichas demarcaciones están hasta en 90 mil pesos por mes, por lo que la jefa de Gobierno, Clara Brugada, impulsa la Ley de Rentas Asequibles, que, entre otras cosas, busca que los aumentos anuales no superen la inflación, además de prohibir aumentos superiores al 10% y la implementación del registro de contratos.

En la capital alrededor de dos millones de personas alquilan viviendas, es decir, una de cada cuatro; mientras que –entre 2010 y 2020– aumentó en 135 mil el número de personas que rentan, mientras que en zonas centrales más del 40% de la población paga renta.

Esto empeora con el costo de las rentas, ya que –entre 2019 y 2023– aumentó, en zonas céntricas, más del 30%; aunado a ello, de acuerdo con el Gobierno, entre 2015 y 2025 el precio de la vivienda se duplicó, que es un fenómeno que actualmente se reconoce como gentrificación.

El precio de vivir en la capital

El mercado inmobiliario refleja una ciudad partida en dos. En Álvaro Obregón, el precio promedio de venta de un departamento supera los 5.7 millones de pesos, mientras que rentar una casa ronda los 64 mil 987 pesos mensuales.

En Benito Juárez, una de las zonas más demandadas por la seguridad y cercanía con transporte público, los departamentos se venden en 4.6 millones y las rentas se mantienen por encima de los 20 mil pesos.

Más extremo aún es el caso de Cuauhtémoc, donde la renta de una casa alcanza los 92 mil pesos mensuales, la más alta de toda la ciudad, ya que en esta demarcación se encuentran zonas gentrificadas como la Roma y Condesa, en donde se encuentra la presencia de extranjeros.

En contraste, en Tláhuac, una de las demarcaciones con menor costo, la venta de vivienda ronda 1.6 millones de pesos y la renta de departamentos apenas llega a 5 mil 813 pesos; en Venustiano Carranza, los alquileres promedian 9 mil 924 pesos.

Pero el menor costo no implica mejores condiciones: la distancia, la falta de servicios y los largos traslados forman parte del precio oculto. Por lo cual se ha implementado –desde el sexenio pasado– la instalación de transporte público de calidad en las periferias, como el Cablebús y Trolebús.

Renovar… ¿para quién?

El fenómeno tiene un nombre que cada vez se repite más: gentrificación. De acuerdo con ONU-Hábitat, ocurre cuando la renovación urbana atrae población con mayor poder adquisitivo, elevando los costos y desplazando a los habitantes originales.

Aunque estos procesos pueden implicar mejoras en infraestructura y servicios, también evidencian una tensión: el desarrollo urbano no siempre beneficia a quienes ya habitan la ciudad.

El aumento sostenido de las rentas, junto con el encarecimiento del suelo, está generando un efecto directo, que es el desplazamiento.

Familias que ya no pueden pagar su vivienda, negocios tradicionales que desaparecen y colonias que cambian de perfil social forman parte de una transformación silenciosa.

El fenómeno no es nuevo, pero se ha intensificado por factores como:

  • La especulación inmobiliaria
  • El crecimiento de plataformas de renta de corta estancia
  • La llegada de nuevos residentes con mayor capacidad económica
  • La falta histórica de políticas de vivienda social

Un ciclo que se repite

El encarecimiento de la vivienda activa una dinámica difícil de romper: suben las rentas, se desocupan inmuebles, estos se reconvierten a esquemas más rentables y el precio del suelo vuelve a aumentar.

Así, la ciudad se reconfigura bajo una lógica de mercado que profundiza la desigualdad.

La demanda de vivienda no disminuye.

  • 27% de los hogares presenta necesidad habitacional
  • 64% busca comprar vivienda
  • 27% vive en renta, principalmente por falta de recursos
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