
Denise Dresser (*) Para Rossana Reguillo. En Sinaloa no estamos viendo un escándalo más; estamos viendo un experimento. Un laboratorio político-criminal donde se mezclan ingredientes en probetas —dinero ilícito, intimidación, poder territorial, impunidad— para producir una fórmula replicable: ganar elecciones de la mano de narcotraficantes. No con fraude, no con ventajas indebidas o con prácticas […]