Para el diputado federal Ulises Mejía Haro, el Plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, parte del objetivo de fortalecer el sistema electoral a un modelo más austero, eficiente y cercano a la ciudadanía, eliminando excesos y optimizando el uso de los recursos públicos.
“El objetivo es poner orden en el gasto público y garantizar que la democracia no sea sinónimo de derroche, sino de resultados para la gente”, señaló.
El legislador consideró que entre los ejes principales del Plan B se encuentra la reducción del gasto en el sistema electoral, mediante la reestructuración administrativa y la eliminación de privilegios.
Esto, añadió, permitirá generar ahorros significativos sin afectar la organización de las elecciones.
También plantea simplificar los procesos electorales y que sean más ágiles, para facilitar la entrega de resultados y fortalecer la confianza de la ciudadanía.
“Se trata de tener instituciones más eficientes, que cuesten menos y que respondan mejor a la ciudadanía”, se destacó.
Puntos relevantes del Plan B
Ulises Mejía Haro subrayó que otro de los puntos relevantes es el establecimiento de límites al gasto de los congresos locales, la reducción en el número de regidores en los ayuntamientos, buscar gobiernos municipales más eficientes y fortalecer la participación ciudadana.
Consideró que uno de los aspectos más importantes del Plan B de la Reforma Electoral es la reorientación del gasto público, ya que los ahorros generados serán destinados a obras, servicios y programas que beneficien directamente a la población en los estados y municipios.
“Cada peso que se ahorre en privilegios debe traducirse en bienestar para las familias mexicanas”, afirmó.