
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que cerca de 50 funcionarios que participaron en el operativo realizado el 17 y 18 de abril de 2026 en la Sierra del Pinal, en el municipio de Morelos, Chihuahua, fueron citados a declarar como parte de la investigación iniciada por la presencia de agentes extranjeros en territorio nacional durante el desmantelamiento de un narcolaboratorio.
Ulises Lara, fiscal de Asuntos Relevantes de la FGR, indicó que la indagatoria se lleva a cabo por delitos en materia de seguridad nacional y tiene como objetivo establecer si el Gobierno de Chihuahua tuvo conocimiento de la participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en el operativo. “Como parte de los trabajos realizados por la FGR, hemos logrado avanzar con la indagatoria, por lo que cerca de 50 personas que participaron en el operativo llevado a cabo en la Sierra del Pinal, en el Municipio de Morelos, están siendo citadas a efecto de ser entrevistadas en los próximos días”, afirmó Lara en un mensaje difundido por internet.
La FGR también requirió a diversas autoridades que acrediten el estatus y las autorizaciones de seguridad de los agentes fallecidos en el accidente, así como las condiciones jurídicas que motivaron y trazaron el operativo. Según Lara, la institución es la única autoridad competente para llevar a cabo ese tipo de investigaciones, y advirtió que se aplicará todo el peso de la ley contra quien resulte responsable. “La FGR reitera que investigará de manera exhaustiva lo ocurrido, con la finalidad de conocer la verdad de los hechos y aplicar todo el peso de la ley en contra de quien resulte responsable ante la presencia de personas extranjeras, al considerarse la posibilidad de que se hayan cometido delitos en materia de seguridad nacional”, señaló.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Especializada de Control Regional de la FGR y se activó a raíz de la rueda de prensa que César Jáuregui, entonces fiscal del estado de Chihuahua, ofreció el 19 de abril de 2026, días antes de presentar su renuncia al cargo. En esa conferencia, las autoridades estatales informaron que Pedro Román Oseguera Cervantes, titular de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua, fallecido junto a los agentes de la CIA y otro elemento mexicano, fue quien permitió la participación de los estadounidenses en el operativo.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció sobre el caso al advertir que el asunto “todavía no se ha aclarado” y que las investigaciones continúan respecto a posibles irregularidades por haber permitido que agentes extranjeros operaran en suelo mexicano. Sheinbaum Pardo diferenció este caso de las acusaciones formuladas por EE.UU. contra funcionarios mexicanos, y subrayó que ambos asuntos deben analizarse de manera separada. “Siguen las investigaciones de haber permitido que agentes extranjeros operaran en territorio nacional. No es menor”, afirmó la mandataria nacional.
La titular del Poder Ejecutivo Federal cuestionó la injerencia extranjera en los asuntos internos del País y señaló que la cooperación en materia de seguridad no puede implicar acciones que vulneren la soberanía nacional. “Pongámoslo al revés: que la Fiscalía General de la República de México estuviera investigando gobernadores o senadores de otros países, ¿qué pensaría cualquier país del mundo?”, planteó Sheinbaum Pardo, quien también exigió rigor en las investigaciones a cargo de la FGR para deslindar responsabilidades con apego al Estado de derecho.
El caso se originó con el fallecimiento de cuatro personas durante la acción policial realizada en la Sierra Tarahumara: dos de ellas fueron identificadas como agentes extranjeros que operaban en territorio nacional en el marco de una investigación de la Fiscalía de Chihuahua vinculada al hallazgo de un laboratorio clandestino dedicado a la producción de drogas sintéticas. La muerte del titular de la AEI estatal, Oseguera Cervantes, dejó acéfala a esa dependencia, cuya conducción fue asignada de manera interina a un encargado de despacho en los días posteriores al incidente.