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El Financiero 05 May, 2026 07:02

La última y nos vamos

Esta semana los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) llevarán a cabo su reunión programada de política monetaria y anunciarán su decisión este jueves 7 de mayo. Considero que la mayoría de los miembros de la Junta van a decidir reducir la tasa de referencia en 25 puntos base (0.25 puntos porcentuales) a 6.50 por ciento. En esta ocasión, sin embargo, considero que la votación será 4-1, con el voto a favor del recorte de la subgobernadora Galia Borja, en lugar de 3-2 como en la decisión del pasado 26 de marzo, en la que Borja emitió un voto disidente para dejar la tasa de referencia sin cambio.

En sus comentarios más recientes, la subgobernadora Borja comentó que en la decisión anterior creía necesario adoptar una postura de mayor cautela ante el escalamiento del conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, mencionó que “ahora hay un menor riesgo externo”, particularmente porque “pareciera que las tensiones se están mitigando, hay intención de ambas partes por encontrar una solución y los mercados han incorporado un escenario menos pesimista”. Asimismo, enfatizó en que “el traspaso del alza internacional en los precios del petróleo a la inflación, está siendo mitigado por el esfuerzo fiscal del gobierno federal, en una dinámica similar a la observada en el 2022”.

Por su parte, en una comparecencia en el Senado el pasado 28 de abril, considero que la gobernadora Victoria Rodríguez fue muy clara en que el banco central continúa anticipando que la convergencia hacia el objetivo se inflación se va a lograr en el intervalo en el que actúa la política monetaria (8 trimestres), a pesar de que “la inflación en el corto plazo no ha estado exenta de retos de naturaleza coyuntural, tales como el choque adverso a los precios de los productos pecuarios durante 2025, el aumento en la inflación asociada con los ajustes fiscales a inicios de este año y, en fechas recientes, el repunte temporal en los precios de algunas frutas y verduras”, inclusive, agregó “en un contexto en el que, a pesar del conflicto en el Medio Oriente y sus implicaciones sobre las cotizaciones internacionales de los energéticos, las expectativas de inflación de mayor plazo han permanecido ancladas”.

En este sentido, Victoria Rodríguez también enfatizó en que “el efecto del aumento en las cotizaciones internacionales del petróleo y sus derivados sobre los precios de los energéticos en el país, los cuales también forman parte del componente no subyacente, es hasta ahora muy limitado debido a las medidas implementadas por el gobierno federal para contener su alza”. Asimismo, comentó que el efecto en la inflación del incremento del IEPS a bebidas saborizadas y tabaco ha sido acotado y que el de los aranceles impuestos a importaciones provenientes de países sin tratados comerciales ha sido prácticamente nulo. Por último, sobre el ciclo de política monetaria actual, Rodríguez dijo que “hacia delante, conforme la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras lo amerite, (valoraremos) la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional a la tasa de referencia”, por lo que “considero que, estamos cerca de concluir el ciclo de recortes que iniciamos en marzo de 2024”.

El subgobernador Omar Mejía no se quedó atrás y en su participación en el magnífico podcast Norte Económico –difundido el miércoles pasado–, señaló que “por el momento no existen presiones inflacionarias generalizadas” y que “una proporción importante de los precios que integran la canasta del INPC actualmente registra tasas de inflación por debajo de sus promedios históricos”. Asimismo, comentó que la instrumentación de un último recorte de 25 puntos base (pb) en la tasa de referencia –dentro de este ciclo– “permitiría a Banxico mantener un nivel adecuado de restricción monetaria, acorde con la dinámica económica vigente y con el entorno de incertidumbre global”. Mejía también subrayó que, a pesar de los choques que ha enfrentado la inflación a lo largo del año, “las expectativas inflacionarias se han mantenido bien ancladas”.

También, esta semana el INEGI publicará la lectura del INPC correspondiente a abril. Anticipo que los precios al consumidor registraron un incremento mensual de 0.33 por ciento en abril, con la inflación subyacente en 0.28 por ciento. El análisis del INPC de abril suele tener un doble enfoque. Por un lado, la introducción de los descuentos estacionales en las tarifas eléctricas y, por otro, la volatilidad típica de los precios de los boletos de avión, los paquetes turísticos y las tarifas hoteleras en torno a la Semana Santa. Dado que ambos factores ya se observaron en la lectura de la primera quincena de abril, considero que la atención del mercado se desplazará ahora hacia la dinámica de los precios agropecuarios en la segunda quincena del mes, en particular hacia el precio del jitomate, que aparentemente ha continuado al alza –de acuerdo con mi propio monitoreo de precios–, mientras que los precios de otros productos tradicionalmente volátiles, como el tomate verde, la cebolla y el pollo, han mostrado caídas recientes. Con estas cifras, la inflación general anual se ubicaría en 4.59 por ciento, el mismo nivel que el mes previo, mientras que la inflación subyacente descendería a 4.23 por ciento, por debajo del 4.45 por ciento observado en marzo. Asimismo, mantengo mi expectativa de que la inflación general continúe moderándose hacia 4.1 por ciento al cierre de 2026 (2027: 3.8 por ciento), y que la subyacente muestre una tendencia descendente hasta 4.0 por ciento al final de 2026 (2027: 3.6 por ciento).

De esta manera considero que lo expresado por la gobernadora Rodríguez, así como los subgobernadores Mejía y Borja, brindan soporte a la visión de que el Banco de México realizará un último recorte de 25pb en su próxima decisión de política monetaria en este ciclo de baja de tasas. Es decir, “la última y nos vamos”. Hacia delante considero que podrían dejar la tasa de referencia sin cambio por un periodo prolongado de tiempo, en terreno neutral, preparados para subirla en caso de que el choque petrolero actual se convierta en un choque inflacionario o reducirla en caso de que termine siendo un choque recesivo.

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