HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Diario 19 Mar, 2026 08:30

La renuncia de Joe Kent por la guerra con Irán reaviva temor de antisemitismo

No fue una sorpresa cuando Joe Kent apareció en el podcast de Tucker Carlson al día siguiente de renunciar a su puesto de antiterrorismo en el gobierno del presidente Donald Trump. Se trataba de un alto funcionario que dimitió para protestar por la guerra con Irán y que acudía al principal crítico del conflicto en los medios de derecha.

“Los israelíes impulsaron la decisión de tomar esta medida”, afirmó Kent en la entrevista del miércoles.

Pero al poco tiempo, la conversación tomó otro rumbo en el que Kent asentía ante teorías conspirativas según las cuales fuerzas proisraelíes estaban detrás del asesinato del activista conservador Charlie Kirk.

“Lo que digo es que hay preguntas sin respuesta”, sostuvo Kent.

La conversación reflejó dos cismas dentro del Partido Republicano y del sistema mediático de derecha, ambos con ramificaciones que han llegado hasta lo más alto del aparato de seguridad nacional del gobierno de Estados Unidos.

Hay un debate de política exterior sobre la sensatez de la guerra de Trump con Irán y el futuro de la alianza histórica de Estados Unidos con Israel.

Pero también existen temores de que el foco en Israel sea la punta de lanza de un sector marginal antisemita que ha ganado terreno al retratar a los judíos como manipuladores en las sombras, haciéndose eco de algunos de los tropos más odiosos de la historia.

Tucker Carlson desempeña un papel central

En el centro de ambos asuntos está Carlson, un expresentador de Fox News que sigue siendo influyente entre los conservadores. Ya había sido criticado por recibir en su podcast el año pasado a Nick Fuentes, un nacionalista blanco y antisemita. Durante la entrevista, Fuentes se quejó de “la judería organizada en Estados Unidos”.

El miércoles, Carlson fue muy crítico con Israel y dijo que “su cabildeo en Estados Unidos presionó al presidente”.

Matt Brooks, presidente de la Coalición Judía Republicana, describió la aparición de Kent en el pódcast de Carlson como “parte de un problema en curso”.

Señaló que su grupo se opuso a la nominación de Kent como director del Centro Nacional de Contraterrorismo debido a vínculos con el extremismo de derecha. Trump ignoró esas preocupaciones aunque, como dijo tras la renuncia de Kent, “siempre pensé que era débil en seguridad” y “no lo conocía bien”.

La carta de renuncia de Kent recurrió a teorías conspirativas antisemitas, al tiempo que planteaba preocupaciones sobre la guerra con Irán.

Culpó a “altos funcionarios israelíes y miembros influyentes de los medios estadounidenses” de alentar el conflicto. De hecho, líderes israelíes, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu, alentaron a Trump a unir fuerzas en un ataque contra Irán.

Pero Kent fue más allá y dijo que es “la misma táctica que los israelíes usaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak”. También afirmó que su esposa, una criptóloga de la Marina que murió a manos de un atacante suicida en Siria, falleció “en una guerra fabricada por Israel”.

El senador Mitch McConnell, republicano de Kentucky, describió la carta como “antisemitismo virulento”. El representante Josh Gottheimer, demócrata de Nueva Jersey, dijo que “convertir a Israel en chivo expiatorio no es solo un argumento antisemita gastado: es antiestadounidense”.

Kent ha rechazado anteriormente todas las formas de “racismo e intolerancia”.

Trump no ha dicho nada sobre los comentarios de Kent acerca de Israel. En otras ocasiones ha cuestionado la idea de que Israel lo empujó hacia la guerra, al afirmar que “puede que yo les haya presionado”.

El apoyo republicano unificado a Israel se ha fracturado

Las preguntas sobre la influencia israelí no son exclusivas de los círculos de derecha. Los progresistas también han enfrentado acusaciones de antisemitismo por su respuesta a la guerra en Gaza, que comenzó con un ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023.

Pero se ha convertido en una línea de fractura cada vez mayor dentro del Partido Republicano, que durante años ha sido un pilar de apoyo a Israel. Los conservadores aún lidian con las repercusiones de la entrevista de Carlson con Fuentes.

Por ejemplo, miembros del consejo directivo y otros empleados renunciaron a la Fundación Heritage después de que el presidente del centro de estudios defendiera a Carlson.

Trump intentó esquivar el tema, al negarse a criticar a Fuentes y elogiar a Carlson por haber “dicho cosas buenas sobre mí a lo largo de los años”. El presidente cenó anteriormente con Fuentes en su finca de Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, entre sus dos mandatos, y Carlson ha seguido visitando la Casa Blanca.

Mort Klein, presidente del grupo judío conservador la Organización Sionista de Estados Unidos, dijo el miércoles que apoya a Trump, pero que “me gustaría que hiciera más” contra el antisemitismo.

“Quiero que sea más firme en esos temas”, expresó Klein.

Carlson ha dicho que no es antisemita. Pero también ha afirmado que el odio antijudío es menos generalizado en la sociedad que el sesgo contra las personas blancas, y que algunos políticos cristianos que eran fervientes partidarios de Israel, como el senador de Texas Ted Cruz, eran culpables de herejía.

La división sobre Israel se intensifica en los medios de derecha

La guerra con Irán está a punto de seguir fracturando a los medios de derecha.

Ben Shapiro, cofundador de The Daily Wire, calificó la entrevista de Carlson con Fuentes como “un acto de imbecilidad moral” y acusó al conductor de engañar a su audiencia con falsedades y teorías conspirativas.

También ha tenido enfrentamientos con Candace Owens, quien ha promovido teorías conspirativas antisemitas. Dennis Prager, comentarista conservador, escribió en una carta abierta a Owens que “no se me ocurre nadie en la vida pública que genere tanta sospecha hacia los judíos, el sionismo e Israel como tú”.

Megyn Kelly, al igual que Carlson una expresentadora de Fox News Channel que ahora encabeza su propio imperio mediático independiente, dijo que la guerra fue vendida al pueblo estadounidense por “los de ‘Israel primero’, como Mark Levin”. Levin, una figura de la radio y de Fox, ha estado entre los partidarios más fervientes de Trump en favor de la guerra.

Levin, por su parte, calificó a Kelly de “un desastre emocionalmente desquiciado, lascivo y petulante”.

Y promete continuar.

Levin publicó en redes sociales una invitación a Kent para que aparezca en su programa en los próximos días.

“Claro”, respondió Kent. “Vamos.”

Contenido Patrocinado