No hay plazo que no se cumpla y finalmente estamos llegando al final del verano, un verano en Ciudad Juárez que puso de pie a la frontera con temperaturas récord. Durante semanas, salir a la calle después del mediodía significó encontrarse con banquetas ardientes, vehículos convertidos en hornos y aparatos de aire trabajando sin descanso.
Junio trajo máximas previstas de hasta 42 grados y julio mantuvo varias jornadas consecutiuvas arriba de los 40. El 28 de julio se pronosticaron 42 grados con sensación térmica de 44, mientras todavía el 26 de agosto Juárez alcanzó 41.2 grados y fue el municipio más caliente de Chihuahua.
El calor también pasó factura a los servicios. Hubo apagones en distintos sectores y la demanda de agua aumentó 22 por ciento durante el verano. En junio, la extracción llegó a 18 millones de metros cúbicos, mientras los cortes eléctricos también afectaron la operación de algunos pozos.
Ahora el cielo comienza a cambiar. Las lluvias de septiembre han ayudado a bajar las temperaturas y este martes llega el otoño, mientras una masa de aire frío favorecerá noches más frescas.
Pero el verano quiere despedirse haciendo ruido. Protección Civil mantiene alerta por posibles tormentas eléctricas, granizo, fuertes rachas de viento y acumulaciones de 10 a 20 milímetros de lluvia.
La recomendación vuelve a ser conocida por los juarenses: evitar calles inundadas, no intentar cruzar corrientes de agua, resguardarse durante las descargas eléctricas y mantenerse pendientes de los avisos oficiales. Después de meses de buscar cualquier pedazo de sombra, Juárez comienza finalmente a dejar atrás su ardiente verano.