
El 80 por ciento de las armas de fuego aseguradas en Sinaloa tiene como referencia de origen a Estados Unidos, informó el titular de la Fiscalía General de la República en el estado, Efraín Alonso Gastélum Padilla.
El funcionario explicó que cada arma asegurada es registrada en un sistema de rastreo que permite obtener información sobre su fabricación y procedencia.
Durante una entrevista, Gastélum Padilla explicó que esa información se comparte mediante eTrance, herramienta que permite dar seguimiento al historial disponible de las armas y establecer de dónde provienen.
“De todas las armas que se aseguran en Sinaloa, se ingresan a un sistema que tenemos que se llama eTrance y ese sistema le da seguimiento desde dónde salió el país de origen hasta el estado”, señaló.
“La mayoría de los casos de Estados Unidos”, dijo.
El fiscal agregó que también se han localizado armas fabricadas en otros países.
“Pudiera haber casos, hay países que fabrican armas como Italia, como Alemania, incluso de Brasil, también fabrican armas, pero el 80 por ciento de las armas que aseguran provienen de los Estados Unidos”, agregó.
Gastélum Padilla señaló que sí existen investigaciones relacionadas con el ingreso de armas y que hay coordinación con autoridades estadounidenses. Sin embargo, aclaró que esas indagatorias son llevadas desde oficinas centrales de la Fiscalía General de la República.
“Sí, hay investigaciones en forma coordinada con el Gobierno de Estados Unidos, en las centrales de la Fiscalía General de la República”, indicó.
Cuando se le preguntó si esas investigaciones han permitido establecer quiénes están introduciendo las armas a Sinaloa y por qué rutas, respondió:
“Toda esa información está en oficinas centrales de la Fiscalía General de la República”.
Señaló que la representación de la FGR en Sinaloa participa en el proceso al proporcionar los datos de las armas aseguradas.
“Nosotros proporcionamos toda la información de las armas decomisadas a través del sistema eTrance que hay una interconexión con el gobierno de Estados Unidos, entonces ellos tienen esa información de lo que se decomisa aquí”, señaló.
El dato sobre el origen de las armas se da en un contexto de incremento en los aseguramientos registrados en Sinaloa.
De acuerdo con el Estudio sobre Seguridad y Justicia en el Estado de Sinaloa 2025, elaborado por la Coordinación General del Consejo Estatal de Seguridad Pública, durante ese año fueron aseguradas 2 mil 997 armas de fuego.
Fueron mil 549 armas más que en 2024, cuando se contabilizaron mil 448, un incremento de 107 por ciento.
La Secretaría de la Defensa Nacional concentró prácticamente todos los aseguramientos registrados en 2025, con 2 mil 964 armas, equivalentes al 98.89 por ciento del total.
El resto fue reportado por distintas corporaciones.
La Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito de Ahome aseguró nueve armas y la Secretaría de Marina ocho. También hubo aseguramientos reportados por las corporaciones municipales de Mazatlán, Culiacán, Guasave, Navolato y San Ignacio.
Sinaloa concentra una quinta parte de los decomisos
Miguel Calderón Quevedo, Coordinador General del Consejo Estatal de Seguridad Pública, señaló que las casi 3 mil armas aseguradas durante 2025, junto con las decomisadas desde septiembre de 2024, representan alrededor del 20 por ciento de los aseguramientos de armas registrados en el País.
El coordinador llamó a poner ese dato en proporción con el tamaño de Sinaloa, que representa alrededor del 2.5 por ciento de la población nacional y aproximadamente el 2.4 por ciento del Producto Interno Bruto.
“Pero este dato de las 3 mil armas, solamente para el año 2025, que se acumula un dato todavía mayor de septiembre 2024, la fecha hace que Sinaloa, solamente Sinaloa aporte el 20% de los decomisos de armas de todo el país”, señaló.
Calderón Quevedo también relacionó el volumen de armas aseguradas con la capacidad operativa de los grupos de la delincuencia organizada.
“Eso es solamente para darnos una idea de las potencialidades que tiene la delincuencia”.
Las armas aparecen en la mayoría de los homicidios
El estudio del CESP muestra además la frecuencia con la que se utilizan armas de fuego en delitos de alto impacto.
Durante 2025, el 87.82 por ciento de los homicidios dolosos registrados en Sinaloa fueron cometidos con arma de fuego. A nivel nacional, la proporción fue de 75.03 por ciento.
En los feminicidios, el porcentaje estatal fue de 78.26 por ciento, frente a 27.10 por ciento nacional.
En lesiones dolosas, 10.40 por ciento de los casos registrados en Sinaloa fueron cometidos con arma de fuego, mientras que el promedio nacional fue de 5.02 por ciento.
El diagnóstico identifica la circulación ilegal de armas como uno de los problemas que enfrentan las instituciones de seguridad, entre otros factores por su relación con delitos de alto impacto.
Se multiplican los casos relacionados con armas
Los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran otro aumento: el de los delitos relacionados con la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
Entre 2018 y 2023, Sinaloa registró entre 289 y 453 casos anuales.
Para 2024, tras el inicio de la guerra interna del Cartel de Sinaloa fueron contabilizados 550.
Un año después, y aun con los altos niveles de violencia derivado de la crisis de seguridad, en 2025, la cifra llegó a mil 916 casos, un aumento de 248 por ciento respecto a 2024.
Entre enero y agosto de 2026 se habían registrado mil 211 casos, con lo que Sinaloa ocupó nuevamente el primer lugar nacional en este indicador.
En el acumulado de 2012 a agosto de 2026, la entidad suma 10 mil 106 casos relacionados con esa legislación federal.
Destruyen más de 600 armas
Los aseguramientos también han derivado en jornadas de destrucción de armamento.
El 29 de septiembre, en las instalaciones de la Novena Zona Militar, en Culiacán, fueron inutilizadas 639 armas de fuego, 3 mil 303 cargadores y 153 mil 65 cartuchos de distintos calibres.
Con esa jornada, durante marzo, junio, julio y septiembre de este año se acumularon 2 mil 523 armas de fuego, 13 mil 591 cargadores y 754 mil 500 cartuchos destruidos.
Durante la ceremonia, el comandante de la Novena Zona Militar, Julio César Islas Sánchez, señaló que retirar las armas de circulación evita que vuelvan a manos de grupos delictivos, aunque reconoció que la destrucción del armamento no resuelve por sí sola el problema de la violencia.
“Este acto de destrucción es una clara muestra de poder del Estado (...) Bien sabemos que destruir armas no termina por sí con la violencia; la paz no se construirá con el solo decomiso y destrucción, requiere el esfuerzo de todos nosotros para construir una paz firme (...) la aplicación de la ley es el arma más poderosa para mantener niveles aceptables de paz”, señaló el comandante de la Novena Zona Militar.