En apenas cuatro días, el Gobierno venezolano formalizó acuerdos con compañías de Estados Unidos, Italia y Colombia en petróleo, electricidad e ingeniería sísmica, y sumó un memorando de cooperación ambiental con una entidad india. La secuencia amplía el mapa de socios, operadores y áreas que hasta hace poco no figuraban en la conversación económica. El denominador común: una agenda de negociación que se mueve a una velocidad inédita en dos décadas.
“En Venezuela los días parecen años porque cada día se construye historia”, resumió la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante la jornada de firmas en el Palacio de Miraflores, según la reseña oficial.
El paquete energético
Con la presencia del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y del encargado de negocios estadounidense en Caracas, John Barrett, Chevrondio conformidad a las enmiendas que adaptan al nuevo marco de la Ley de Hidrocarburos los contratos de conversión de las empresas mixtas Petroboscán, Petropiar y Petroindependencia. También se ajustaron sus planes de negocio y se acordó el pago del bono de acceso a reservas para áreas delimitadas de Petroindependencia.
Su director ejecutivo, Mike Wirth, anunció inversiones superiores a 7.000 millones de dólares en cinco años y la meta de más que duplicar la producción, hasta unos 600.000 barriles diarios en 2031.
La italiana Eni, por su parte, firmó con PDVSA un contrato de participación productiva sobre el bloque Junín 5, en la Faja Petrolífera del Orinoco, además de un acuerdo de transición para el área. Su consejero delegado, Claudio Descalzi, adelantó que la perforación comenzaría de inmediato. El Gobierno describe Junín 5 como uno de los mayores campos del país, con cerca de 7.000 millones de barriles en reservas.
GE Vernova, compañía escindida de General Electric, cerró ese mismo día dos acuerdos: una alianza estratégica con PDVSA para recuperar la infraestructura eléctrica que sostiene la operación petrolera y un convenio con Corpoelec para fortalecer el Sistema Eléctrico Nacional.
Ambos parten del memorando marco firmado en junio, que plantea incorporar 1.000 megavatios en 24 meses y más de 5.000 en cuatro años. Roger Martella, director corporativo de la empresa, señaló que el proyecto requerirá más de mil trabajadores y que tanto la contratación como la capacitación serán locales.
PDVSA también suscribió con Primaveraun contrato de participación productiva para el bloque Budare-Elotes, en el oriente del país, con una meta cercana a 70.000 barriles diarios, según las autoridades. Con Aspect Holdingacordó un estudio conjunto de factibilidad técnica y económica para las áreas exploratorias de Oficina Norte.
Colombia entra en la Faja
Dos días después, PDVSA y la petrolera colombiana GeoParkfirmaron en Caracas un contrato de participación productiva por 25 años sobre el bloque Bare, en la Faja Petrolífera del Orinoco. Lo suscribieron el vicepresidente ejecutivo de PDVSA, Jovanny Martínez, y Jaime Gilinski, presidente del Grupo Gilinski y accionista mayoritario de GeoPark, en presencia de Rodríguez, la ministra de Petróleo, Paula Henao, y el presidente de PDVSA, Héctor Obregón.
Es la primera entrada de una compañía colombiana a la Faja bajo el nuevo marco legal. Según los términos divulgados por la empresa, GeoPark será el operador, financiará el 100% de las inversiones y tendrá una participación económica neta del 65%.
El bloque tiene cerca de 1.100 pozos y produce actualmente unos 11.000 barriles diarios. La compañía proyecta un pico de entre 85.000 y 95.000 barriles. La operación se financia mediante la emisión de 42,1 millones de acciones nuevas al Grupo Gilinski, a 12,22 dólares por título, lo que convierte al conglomerado colombiano en accionista controlante.
“Este acuerdo no es simplemente una transacción comercial, es una declaración de fe compartida en el futuro de Venezuela”, dijo Gilinski. Rodríguez destacó que fuera “un grupo tan serio” y una empresa colombiana la que se incorporara al plan de recuperación de la industria.
La reconstrucción de La Guaira suma ingeniería
Ese mismo día, el Ministerio de Obras Públicas y la firma estadounidense Miyamoto International Inc.firmaron un contrato de servicios para el programa de emergencia, que contempla retirar tres millones de toneladas métricas de escombros dejados por el doble terremoto del 24 de junio. El contrato tendrá una vigencia de un año.
Lo suscribieron el vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, Juan José Ramírez, y el fundador y director ejecutivo de la compañía, Kit Miyamoto, ante Rodríguez y Barrett.
El acuerdo también prevé cooperación en ingeniería estructural y gestión del riesgo sísmico, incluida transferencia tecnológica, mejora de los estándares de construcción y protocolos de prevención de desastres, según la información oficial. Miyamoto International es una firma global especializada en ingeniería sísmica que, de acuerdo con su sitio web, mantiene presencia en Venezuela desde los sismos de junio.
India y una agenda que sale del guion energético
El cierre de la semana llevó la agenda a otro terreno. El Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo firmó un memorando de entendimiento con el Centro Zoológico de Rescate y Rehabilitación Greens, entidad operativa de la iniciativa global de conservación Vantara, con sede en Jamnagar, Gujarat, India.
El documento fue suscrito por el doctor Sachin Baburao Patil, en representación de la delegación india, y el ministro de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez.
Basado en los principios del Convenio sobre la Diversidad Biológica, el acuerdo contempla asistencia técnica, equipamiento y modernización de la red de zoológicos públicos, así como la construcción del primer hospital del país para fauna silvestre y doméstica, con aulas de formación.
Rodríguez anunció además que la recuperación de La Guaira incorporará un acuario, un centro de recuperación de fauna silvestre, un centro veterinario y un hospital para fauna.
El marco: reformas legales y velocidad política
Los acuerdos se apoyan en dos cambios normativos aprobados este año. La reforma de la Ley de Hidrocarburos, en enero, habilitó la figura del contrato de participación productiva y la migración de las empresas mixtas. En junio, la reforma parcial de la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico abrió el sector a la cooperación internacional y a la participación privada.
Wright calificó la jornada del miércoles como un “día histórico” y afirmó que Washington quiere acelerar la recuperación del sector energético venezolano. “Estamos tratando de ir a la velocidad de la luz”, dijo el secretario de Energía.
Los contratos trazan ahora el terreno en el que esos acuerdos deberán ejecutarse: un país que vuelve a ser destino de inversión y que, al mismo tiempo, tendrá que demostrar que los términos pactados resisten el escrutinio.
Lo verificable, por ahora, es el ritmo. En cuatro días, Caracas sumó compromisos en petróleo, electricidad, reconstrucción y cooperación ambiental con actores de Estados Unidos, Italia, Colombia e India. Para un país que atravesó años de menor presencia de socios e inversores internacionales, es un cambio de conversación.