Eduardo Camavinga ha recibido el golpe más duro de su carrera reciente. Didier Deschamps dejó fuera al mediocentro del Real Madrid de la convocatoria de Selección de fútbol de Francia para el Mundial 2026, una decisión que en Francia ya interpretan como una consecuencia directa de su decepcionante temporada en el club blanco. El futbolista partía con opciones reales de entrar en la lista definitiva, pero el seleccionador francés decidió apartarle tras semanas de reflexión.
La noticia supone un terremoto para el entorno madridista. Camavinga había sido un recurso importante para Deschamps en grandes torneos, especialmente en el Mundial de Qatar, donde incluso actuó como lateral izquierdo en la final contra Argentina.
Sin embargo, su pérdida de protagonismo durante los últimos meses terminó pesando demasiado. Ni su polivalencia ni su experiencia internacional salvaron al exjugador del Stade Rennais.
La temporada del francés ha estado marcada por la irregularidad. Nunca logró asentarse como titular indiscutible y acumuló actuaciones muy cuestionadas en partidos clave. Su expulsión frente al Bayern Munich en Champions terminó siendo una herida difícil de cerrar.
Aquel error le costó muy caro
En Francia consideran que aquella acción fue el símbolo perfecto de un futbolista que perdió confianza, continuidad y peso competitivo en el tramo decisivo del curso.
Deschamps apostó finalmente por perfiles más fiables y en mejor momento de forma. La presencia de Lacroix, Mateta o Risser refleja una renovación parcial en la selección francesa, mientras nombres importantes como Camavinga o Kolo Muani se quedaron fuera.
El mensaje parece claro: el prestigio ya no garantiza un puesto. Y en el caso del madridista, el castigo tiene un enorme impacto mediático por tratarse de uno de los talentos más prometedores del fútbol europeo hace apenas dos temporadas.
En el Real Madrid preocupa especialmente el desgaste mental que puede provocar esta decisión. Camavinga llegó al club como una apuesta de presente y futuro, pero hoy atraviesa su momento más delicado desde que aterrizó en el Bernabéu. Sin Mundial, sin continuidad y rodeado de dudas, el francés afronta un verano decisivo para evitar convertirse en uno de los grandes casos frustrados del proyecto blanco. @mundiario