Ciudad de México.- Dos de los más cercanos colaboradores de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, se entregaron esta semana a las autoridades del Gobierno de Estados Unidos, un movimiento que ha desatado fuertes versiones sobre la entrega de evidencias clave en el caso Rubén Rocha, contra el exgobernador y el resto de exfuncionarios solicitados en extradición.
Fuentes federales presumen que ambos exfuncionarios podrían aportar las pruebas documentales e testimoniales que ha solicitado formalmente el Gobierno de México para proceder legalmente contra el mandatario morenista, así como contra el resto de exservidores públicos que cuentan con solicitudes de extradición.
Se trata del exsecretario de Seguridad Pública del Estado, el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, y del exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega. Ambos enfrentan acusaciones formales en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, sede judicial donde se radicó el expediente por presunto “narcogobierno” en Sinaloa. Trascendió que los excolaboradores buscan negociar beneficios procesales a cambio de colaborar activamente con los fiscales estadounidenses.
Hasta el momento, el Gobierno federal mexicano ha demandado de manera formal a la administración de los Estados Unidos el envío del desglose de pruebas antes de proceder a la entrega de los funcionarios señalados en las carpetas de investigación.
El general en retiro Mérida Sánchez, de 66 años, viajó el pasado lunes desde la ciudad de Hermosillo hacia Nogales, Sonora, donde cruzó la línea fronteriza hacia Arizona a través de la garita internacional para quedar inmediatamente bajo la custodia de los US Marshals.
Ayer, el mando militar compareció asistido por abogados de oficio y con el apoyo de una intérprete ante la jueza federal Sarah Netburn en Nueva York. Durante la audiencia, se declaró no culpable de los cargos que se le imputan, entre los que destaca haber recibido presuntos sobornos por 100 mil dólares mensuales entre 2023 y 2024 a cambio de brindar protección operativa a “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa.
Recomendado en 2023 por el entonces secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, debido a su trayectoria al frente de zonas militares en estados como Tamaulipas y Michoacán, el general en retiro no logró contener la escalada de violencia en Sinaloa tras la detención y entrega a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada. Luego de desatarse la pugna interna entre este grupo y “Los Mayitos” en septiembre de 2024, el funcionario abandonó el cargo en diciembre de ese mismo año.
Respecto al exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega, trascendió que también se encuentra bajo custodia estadounidense; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no existían registros oficiales que confirmaran su ubicación en la plataforma del Buró Federal de Prisiones. Esto sugiere que su entrega o detención pudo ocurrir fuera de territorio estadounidense y que se encuentra en trámites de traslado.
La Fiscalía de Estados Unidos acusa a Díaz Vega de haberse reunido en el año 2021 con líderes de “Los Chapitos” para coordinar qué candidatos debían ser intimidados o presionados durante el proceso electoral local en el que Rubén Rocha resultó electo gobernador.
De 50 años de edad, Díaz Vega era considerado uno de los miembros más cercanos al círculo afectivo de Rocha en la entidad. Antes de integrarse al servicio público, era conocido por sus desarrollos inmobiliarios, y durante su encargo de casi tres años incrementó su patrimonio con al menos 10 nuevas propiedades valuadas en 18 millones de pesos, la mayoría de ellas liquidadas mediante pagos de contado.
De ser hallado culpable de los delitos de conspiración y narcotráfico, el exfuncionario estatal podría enfrentar una condena mínima obligatoria de 40 años de prisión o una pena máxima de cadena perpetua.
Y abordan Trump y CSP seguridad y comercio
La Presidenta Claudia Sheinbaum informó que sostuvo una nueva conversación telefónica con el Mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, en la que ambos revisaron temas de seguridad y comercio, además de acordar nuevas reuniones entre funcionarios de ambos Gobiernos.
“Tuve una cordial y excelente conversación con el Presidente Trump, reafirmamos el trabajo que estamos haciendo en seguridad y las pláticas sobre comercio”, posteó Sheinbaum.
“Acordamos hablar nuevamente y continuar el diálogo con algunos de sus colaboradores que, en fecha próxima, visitarán nuestro país”, añadió.
La llamada se registra en una etapa de alta presión bilateral marcada por exigencias de Washington en temas de combate al narcotráfico, migración, comercio y seguridad fronteriza.
También se da tras semanas de tensiones derivadas de reportes y declaraciones en Estados Unidos sobre presuntos vínculos de políticos mexicanos con grupos criminales, así como versiones sobre una supuesta vigilancia a consulados mexicanos en territorio estadounidense, algo que el Gobierno mexicano negó ayer.
En Palacio Nacional, Sheinbaum insistió en que México mantiene una relación de coordinación con Washington, aunque defendiendo la soberanía nacional y rechazando presiones externas.
“Siempre vamos a buscar la mejor relación con el Gobierno de Estados Unidos”, sostuvo.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, ambos Mandatarios han sostenido múltiples conversaciones telefónicas centradas principalmente en comercio, migración, seguridad y cooperación fronteriza.
Sheinbaum no detalló la fecha de la visita de funcionarios de EU pero adelantó que continuarán las mesas de diálogo entre ambos Gobiernos.
No han abordado Consulados’
La Presidenta Claudia Sheinbaum dijo que el Departamento de Estado de Estados Unidos no le ha dado al Gobierno ninguna información sobre la supuesta realización de actividades políticas de consulados mexicanos en ese país.
“No tenemos ninguna noticia, ni información, ni comunicado del Departamento de Estado al Gobierno de México relacionado con los consulado”, sostuvo.
Desde Palacio Nacional, expresó que la orden a los consulados mexicanos en Estados Unidos es defender a los connacionales y realizar labores de vínculos con las comunidades.
“Fue una nota que salió de CBS que dijo que decían en el Departamento de Estado que los consulados mexicanos estaban haciendo política en Estados Unidos, aquí yo lo desmentí porque no les correspondía hacer política en los Estados Unidos”, expresó.
HLL