nullMartín Arango
Simulación, acarreo y oportunismo disfrazado un movimiento social, así fue como Morena volvió a mostrar su verdadera cara este fin de semana en Chihuahua; mostró su naturaleza con una marcha que intentaron vender como una demostración de fuerza y terminó siendo una marcha fallida, desangelada, sostenida únicamente por la práctica de movilizar personas bajo engaños y presiones.
Y detrás de todo eso apareció Andrea Chávez, quien ya se siente candidata a gobernadora de Chihuahua y una de las principales beneficiarias políticas de Adán Augusto López, ese personaje cuya fortuna se construyó a cuestas de la seguridad y la paz de las familias tabasqueñas. Resulta verdaderamente indignante que ahora quieran darse baños de pureza moral organizando marchas contra quienes sí están enfrentando al narcotráfico y trabajando por la seguridad de las familias chihuahuenses, ¡claro! no quieren ver afectados ni sus intereses ni a sus amigos.
Las imágenes y testimonios que circulan en redes sociales son demoledores. Cientos -ellos hubieran querido que fueran miles- de personas provenientes de la sierra de Chihuahua fueron trasladadas en camiones para asistir a una movilización de la que ni siquiera conocían el motivo; vimos los testimonios que relatan que únicamente les dijeron que iban a “apoyar a Andrea Chávez”, pero jamás les explicaron para qué era la marcha, vimos camiones resguardados por elementos de la Guardia Nacional…otra vez el poder utilizando las instituciones para favorecer proyectos personales y electorales.
Y por si hicieran falta más pruebas del acarreo, por si las llegan a pedir de Palacio Nacional, ahí están las propias declaraciones del diputado morenista Cuauhtémoc Estrada, quien reconoció públicamente los costos de los camiones y aseguró que “se cooperaron” para pagarlos. Veinticinco mil pesos por unidad, cuarenta y cinco personas por camión, más de quinientos pesos por persona para una movilización que supuestamente era “ciudadana”, y lo más triste es escuchar a quienes aseguran que acudieron porque les ofrecieron comida o porque simplemente les pidieron subirse al camión sin mayor explicación. Esa es la política clientelar que MORENA prometió erradicar y que hoy practica con total cinismo.
En Querétaro debemos mantenernos atentos y defender lo que tanto trabajo nos ha costado construir. Porque cuando vemos lo que ocurre en otros estados entendemos perfectamente el riesgo de permitir que el acarreo y la manipulación sustituyan al trabajo serio de gobierno. Aquí creemos en la ciudadanía libre, no en las masas movilizadas bajo presión; creemos en la ley, en la seguridad y en instituciones fuertes, y por eso seguimos firmes en nuestra misión de cuidar Querétaro.