El caso que rodea la muerte de Isak Andic, fundador del gigante textil Mango, ha dado un vuelco judicial y policial de enorme impacto. Jonathan Andic, hijo mayor del empresario y considerado durante años su heredero natural dentro del grupo, fue detenido este martes por los Mossos d’Esquadra en el marco de la investigación abierta por el fallecimiento de su padre, ocurrido en diciembre de 2024 durante una excursión por la montaña de Montserrat. Horas después, quedó en libertad provisional tras abonar una fianza de un millón de euros.
La muerte de Isak Andic, uno de los empresarios más poderosos de Cataluña y fundador de una de las mayores multinacionales españolas de moda, se produjo después de precipitarse por un desnivel de más de cien metros mientras recorría una ruta de senderismo en Collbató, cerca de las cuevas del Salnitre. En aquel momento, la hipótesis principal apuntaba a un accidente de montaña. Sin embargo, la investigación fue adquiriendo otra dimensión con el paso de los meses.
Los investigadores comenzaron a detectar contradicciones e inconsistencias en las declaraciones de Jonathan Andic, que era la única persona que acompañaba al empresario en el momento de la caída. Aquellas dudas llevaron a los Mossos a mantener abiertas diligencias que inicialmente parecían encaminadas al archivo definitivo. La causa terminó reabriéndose y evolucionó hasta una investigación por posible homicidio.
Fuentes cercanas al caso sostienen que el análisis del teléfono móvil del hijo del fundador de Mango, así como nuevas pruebas recabadas durante meses, reforzaron las sospechas de los investigadores. La jueza encargada del caso decidió entonces modificar la situación procesal de Jonathan Andic, que pasó de testigo a investigado.
Tras su arresto y comparecencia judicial en Martorell, el empresario quedó en libertad provisional, aunque sometido a medidas cautelares estrictas: retirada del pasaporte, prohibición de abandonar el país y obligación de comparecer semanalmente ante el juzgado. La Fiscalía había solicitado prisión provisional eludible bajo fianza.
La familia Andic reaccionó rápidamente difundiendo un comunicado en el que defendió de forma contundente la inocencia de Jonathan. El entorno familiar insiste en que no existen pruebas concluyentes que acrediten una acción criminal y sostiene que colaborará plenamente con la justicia hasta el esclarecimiento de los hechos.
El fallecimiento de Isak Andic ya había generado una enorme conmoción en el mundo empresarial español. Nacido en Turquía y afincado en Cataluña desde joven, el fundador de Mango construyó un imperio internacional de la moda y llegó a convertirse en una de las mayores fortunas del país. Su muerte abrió además interrogantes sobre el control accionarial y el futuro de la compañía, valorada en miles de millones de euros.
La investigación judicial continúa bajo una enorme expectación mediática y empresarial. El objetivo de los Mossos y de la magistrada instructora es determinar si la caída mortal del empresario fue realmente un accidente o si detrás de aquella excursión en Montserrat hubo una actuación deliberada. @mundiario