El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la construcción de un hospital militar y de instalaciones de investigación en el terreno donde planea levantar el nuevo salón de baile de la Casa Blanca, además de ofrecer más detalles sobre el alcance de este polémico proyecto.
El martes, Trump presentó a periodistas una explicación detallada sobre el emplazamiento del salón de baile. Describió la ubicación de las unidades de aire acondicionado y el grosor de los cristales de las ventanas.
Sus críticos señalaron que el proyecto carece de transparencia e ignoró el proceso tradicional de revisión para grandes renovaciones de edificios federales. El mandatario intentó justificar la obra al asegurar que el inmueble servirá para fines de seguridad nacional.
“Están construyendo un hospital, todo tipo de instalaciones de investigación, salas de reuniones y salas relacionadas con el ámbito militar, utilizando el salón de baile, que en realidad es un escudo que protege todo lo que se construye aquí”, dijo Trump mientras permanecía junto a la obra en construcción en el jardín sur de la Casa Blanca.
Las declaraciones del mandatario ampliaron los comentarios que realizó el mes pasado, cuando afirmó que la nueva Ala Este, donde estará el salón de baile, también contará con telecomunicaciones seguras, refugios antibombas e “instalaciones médicas muy importantes” para el funcionamiento de la Casa Blanca.
Trump sostuvo que el salón de baile se financiará con recursos privados, sin utilizar dinero público, pese al intento fallido del Senado de Estados Unidos, controlado por republicanos, de destinar mil millones de dólares a mejoras de seguridad.
“El Congreso está aprobando fondos para seguridad”, dijo. “Pero este edificio, quiero decir, yo puse el dinero, construí este edificio, junto con muchos grandes patriotas”.
Trump mantiene interés en proyectos de construcción y remodelación en Washington, con el objetivo de transformar la capital estadounidense a su imagen, en medio de la guerra en Irán y del aumento en el costo de vida para los ciudadanos.
Entre esos proyectos figuran la remodelación del John F. Kennedy Center for the Performing Arts, un arco triunfal de 76 metros cerca del Arlington National Cemetery y un nuevo campo de golf profesional para sustituir un campo municipal en East Potomac Park.
Los planes del mandatario provocaron rechazo entre organizaciones locales y defensores del patrimonio histórico, quienes sostienen que Trump carece de autoridad para impulsar de manera unilateral estos proyectos. El presidente designó a personas cercanas en distintas juntas encargadas de revisar las propuestas.
A principios de junio, un tribunal federal de apelaciones permitió que la construcción del salón de baile continuara mientras sigue en curso una demanda contra el proyecto.
El mes pasado, Trump también anunció que el estanque reflectante del Lincoln Memorial recibirá un recubrimiento protector similar al utilizado en albercas, como parte de un plan de renovación.